2 Canción de San Francisco Javier P. Cristóbal Fones S.J. LM P. Fones S.J. 1 Cuando es el ocaso en el mundo y parece que los sueños se hunden en el mar, cuando ya nadie quiere cruzar el océano inmenso que arrincona a los pobres, surge tu luz, Cristo, y me envía y me lanza... y no hay límites para hacer de tu promesa mi misión. Con Cristo en el corazón y el corazón en el ho-ri-zon-te, no hay fron-te-ras, no hay con-fines; sólo Dios, mi esperanza. no hay fron-te-ras, no hay con-fines; sólo Dios, mi esperanza. Aunque yo lo ganara todo, de nada me sirve si no me lleva a ti. No me detengan los vientos ni las tempestades del rumbo que nos lleva a la vida. En la pupila del que sufre miro lo que haces por el mundo y se ensanchan mis sueños, y mi alma se embarca. Con Cristo... Vienes alegrando el camino, vienes compartiendo tu paz y tu perdón. Es tanto amor recibido que invita al encuentro de un mundo que busca tu reino. Todo, Señor, Tú me lo has dado. Nada es mío, todo es gracia, en tus manos recíbelo; Tú eres mi tierra y mi misión. Con Cristo... 4 Mi cuerpo es comida P. Cristóbal Fones S.J. L M. Casaldáliga M P. Fones S.J. 0 Mis manos, esas manos y Tus manos hacemos este Gesto, compartida la mesa y el destino, como hermanos. Las vidas en Tu muerte y en Tu vida. Unidos en el pan los muchos granos, iremos aprendiendo a ser la unida Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos. Comiéndote, sabremos ser comida. El vino de sus venas nos provoca. El pan, que ellos no tienen, nos convoca a ser Contigo el pan de cada día. Llamados por la luz de Tu memoria, marchamos hacia el Reino haciendo Historia, fraterna y subversiva Eucaristía. 6 Fuego P. Cristóbal Fones S.J. L F. Jiménez M P. Fones S.J. 1 Sobre un mundo malherido he venido a traer fuego, sobre la tierra sombría como un carbón de tormento. Y cuánto desea rí a que estuviera ya ardiendo. Mi corazón enardece ante el dolor de mi pueblo, llamarada de justi cia que desciende desde el cielo. Llama y acción se consumen, un río de lava ardiendo, es Cristo que vive en mí, un compromiso que es fuego. Como un fuego que se enciende para inflamar otros fuegos, Cristo ha puesto su morada en el fondo de mi pecho, quema mi alma, me devora. Mis palabras son incendio por los niños y los pobres que sollozan frente al templo. Si sufren hay que gritar, Dios quiere todo mi esfuerzo. Animado por el amor, urgido por el derecho, encierro en mi corazón la miseria de esos cuerpos abandonados al frío. Cómo dejar de quererlos si sonríen por la calle como Cristo verdadero, si se inflama como hoguera mi alma: llama, acción y fuego. 7 Oración al Cristo del Calvario P. Cristóbal Fones S.J. L . Desconocido M P. Fones S.J. 0 En esta tarde, Cristo del Calvario vine a rogarte por mi carne enferma; pero, al verte, mis ojos van Y vie nen de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza. ¿Cómo quejarme de mis pies cansados, cuando veo los tuyos destrozados? ¿Cómo mostrarte mis manos vacías, cuando las tuyas están llenas, llenas de heridas? ¿Cómo explicarte a ti mi soledad, cuando en la cruz alzado y solo estás? ¿Cómo explicarte que no tengo amor, cuando tienes rasgado el corazón? Ahora ya no me acuerdo de nada, huyeron de mí todas mis dolencias. El ímpetu del ruego que traí a se me ahoga en la boca pedigüeña. Y sólo pido no pedirte nada, estar aquí, junto a tu imagen muerta, ir a prendiendo que el dolor es sólo la llave santa de tu santa puerta. Ir a prendiendo que el dolor es sólo la llave santa de tu santa puerta. 8 Eterno Señor P. Cristóbal Fones S.J. LM P. Labajos Broncano S.J. 1 Eter---no Señor de todas las cosas, yo hago mi oblación con vuestro favor, recí----be-------me, recí----be-------me. Recí----be-------me, indigno de estar ante ti, confiado por siempre en tu amor me quiero ofrecer. Recí----be-------me, y dame deseos de amar, cantar y alabar tu amistad, recíbeme. Eter---no Señor de todas las cosas, yo hago mi oblación con vuestro favor, recí----be-------me, recí----be-------me. Recí----be-------me, junto a otros que quieren andar las sendas del Reino y la fe, recíbeme. Tu gra---cia me basta para poderte cantar. 9 El Verbo se hizo carne P. Cristóbal Fones S.J. L P. Richards M P. Fones S.J. 1 Nuestro barro brilla luminoso, nuestra carne canta estremecida, nuestra historia no es irreparable, nuestra muerte no es definitiva. El Verbo se hizo Carne y puso su morada entre nosotros. Jesús, Señor, el E---mma--nuel: tu amor salva nuestra vi--da. Nuestras penas encuentran tu consuelo, nuestra soledad tu compañía, tu perdón funde mi pecado, tu ternura sana las heridas. Nuestra búsqueda tiene tu horizonte, nuestro anhelo se llena de esperanza, nuestros sueños encierran mil promesas, se sacian los deseos y se ensanchan.