Alégrense

Álbum

Alégrense

Pastoral de Música & Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro

2004 · 19 cantos

Reúne nuevas versiones de todos los salmos y cánticos de las misas de Semana Santa, junto con canciones relativas a diferentes momentos del tiempo pascual.

Cantos del álbum

# Título Intérprete Autor Litúrgica Herramientas Letra
1Pregón PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
Alégrense en el cielo los ángeles que cantan. Alégrense en la tierra los ministros de Dios. Por la victoria grande del Todopoderoso resuene la trompeta de la salvación. Alégrense la tierra de golpe iluminada por una luz tan pura como jamás brilló. La oscuridad vencida ya no sirve de nada. La piedra se ha corrido, la luz resucitó. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! El Señor esté con ustedes. Con tu espíritu también. Levantemos el corazón. Lo tenemos levantado hacia el Señor. Y demos gracias al Señor nuestro Dios. Es justo y necesario. Realmente es justo y necesario que alabemos con toda la voz, al Dios invisible, Padre todopoderoso y a su único Hijo, nuestro Señor Jesús. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! El pagó la deuda de nuestra propia culpa por siempre mantenida desde el tiempo de Adán. Y con su propia sangre derramada inocente, borró nuestra sentencia por el primer error. Estas son las fiestas y es esta nuestra Pascua en la que inmolamos al Cordero de Dios. Que pinten con su sangre las puertas de los fieles pues sólo por la sangre viene la salvación. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! Esta es la noche en que antiguamente rescataste de Egipto al pueblo de Israel, abriendo en el Mar Rojo un camino seguro dejando derrotado al Faraón aquel. Esta es la noche que devuelve la gracia, lo humano y lo divino en franca comunión. Bendita sea la culpa de Adán y su pecado que mereció tan noble y tan grande Redentor. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! El cirio consagrado que hicieron las abejas que lo encuentre encendido el lucero matinal; que arda eternamente como señal que Cristo reina por los siglos de los siglos, Reina por los siglos de los siglos. Amee--ee--én.
2Salmo 21 - Domingo de RamosPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Los que me ven se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza: "Confió en el Señor, que él lo libre; que lo salve, si lo quiere tanto". Me rodea una jauría de perros, me asalta una banda de malhechores; taladran mis manos y mis pies. Yo puedo contar todos mis huesos. Se reparten entre sí mis ropas y sortean mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven pronto a socorrerme. Yo anunciaré tu nombre a mis hermanos, te alabaré en medio de la asamblea: Alábenlo, los que temen al Señor; glorifíquenlo, hijos de Israel.
3Salmo 115 - jueves santoPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M S. Lusardi
(Acordes al aire) El Cáliz que bendecimos es la comunión de la sangre del Se--ñor. ¿Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo? Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre del Señor. ¡Qué penosa es para el Señor la muerte de sus amigos! Yo, Señor, soy tu servidor, por eso rompiste mis cadenas.
4Salmo 30 - Viernes SantoPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu. Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca me vea defraudado! Yo pongo mi vida en tus manos, Tú me rescatarás Dios fiel. Soy la burla de mis enemigos, (estrofa no grabada) la risa de mis propios vecinos; soy espanto para mis amigos, por la calle al verme huyen de mí. Pero yo confío en Ti, Señor, y te digo: "Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos". Líbrame de mi enemigo. Sobre mí brille tu rostro, sálvame por tu misericordia. Sean fuertes, valerosos, los que esperan en su Dios.
5Salmo 103 - 1ro Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M M. Tessuri
Envía, Señor, tu Espíritu y renueva toda la tierra. Bendice al Señor, alma mía. ¡Señor, mi Dios, qué grande eres! De esplendor y majestad te vistes y te envuelves con manto de luz. La tierra sobre sus cimientos afirmaste y no se moverá. Como un manto la cubrió el océano, a las montañas tapaban las aguas. Haces brotar fuentes en los valles, sus aguas corren por quebradas. Junto a ellas las aves del cielo hacen oír su canto entre las ramas. ¡Qué variadas son tus obras! ¡Todo lo hiciste con sabiduría, de tus criaturas la tierra está llena! ¡Alma mía bendice al Señor!
6Salmo 32 - 2do Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M S. Lusardi
La tierra está llena del amor del Señor. La palabra del Señor es recta y Él obra siempre con lealtad; Él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. La palabra del Señor hizo el cielo y el aliento de su boca, sus ejércitos. Él encierra en un cántaro las aguas del mar y en un depósito el océano. Nuestra alma espera en el Señor: Él es nuestra ayuda y escudo. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros como esperamos de ti.
7Salmo 15 - 3ro Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Protégeme, Dios mío, porque en ti me refu---gio. El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡Tú decides mi suerte! Tengo siempre presente al Señor, Él está a mi lado, nunca vacilaré. Por eso mi corazón y entrañas se alegran, mi ser descansa seguro, porque no me entregaras a la muerte ni a tu amigo dejarás que vea el sepulcro. Tú me harás conocer el camino de la vida saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. Protégeme Dios mío porque me refugio en ti.
8Cántico Éxodo 15 - 4to Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Cantaré al Señor, que se ha cubierto de glo--ria. Cantaré al Señor, que se ha cubierto de gloria, Él hundió en el mar los caballos y los carros. Es mi fuerza y mi protección, Él me salvó. Es mi Dios, yo lo glorifico y proclamo su grandeza. El Señor es un guerrero, su nombre es "Señor". Él arrojo al mar los carros del faraón, su ejército completo lo mejor de sus soldados en el Mar Rojo todo se hundió. El abismo los cubrió, como una piedra cayeron, en lo profundo del mar ellos se hundieron. Tu mano, Señor, resplandece por su fuerza, tu mano, Señor, aniquila al enemigo. Tú llevas a tu pueblo y lo plantas en tu montaña, el lugar que preparaste para tu morada, en el Santuario Señor que fundaron tus manos. ¡El Señor reina eternamente!
9Salmo 29 - 5to Vigilia Pascual y 3er Domingo de PascuaPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M N. Luque
Yo te glorifico, Señor, porque tú me libraste. Yo te glorifico porque Tú me libraste y no quisiste rieran mis enemigos de mí. Del abismo, Tú, Señor, me levantaste. Bajaba al sepulcro y me hiciste revivir. Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste. Canten al Señor sus fieles, den gracias a su santo No—-oooo—mbre. Un instante es su enojo, su bondad, toda la vida. Si en la noche hay llanto, en la mañana habrá alegría. Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste. Escucha, Señor, ten piedad de mí; ven a salvarme, Tú que eres mi Dios. Tú convertiste mi lamento en júbilo. ¡Eternamente te daré gracias, Señor!
10Cántico de Isaías 12 - 6to Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
Sacarán las aguas de la fuente de la salvación con alegría en el corazón. Y dirás aquel día: te agradezco, Señor, porque sos mi consuelo y sos mi protección; en vos tengo confianza y no sufro temor. El Señor es mi fuerza y mi protección. Y dirás aquel día: anuncien sus proezas entre todos los pueblos que hoy habitan la tierra porque entre todo nombre es sublime el de Él. ¡Aclamemos al grande, Santo de Israel!
11Salmo 18 - 7mo Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M I. Lusardi
M I. Maguire
(Acorde al aire) Señor, tú tienes palabras de Vida Eterna. Perfecta es la ley del Señor, reconforta mi alma; su testimonio es verdadero, sabiduría al simple da. Tus preceptos, Señor, son rectos, alegran el corazón; tus mandamientos, Señor, son claros, los ojos iluminan. La palabra del Señor es pura , permanece para siempre; sus juicios son y serán verdaderos, enteramente justos.
12Salmo 41 - 8vo Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
(Acorde al aire) Mi alma tiene sed de Dios, ¿cuándo llegaré a ver su rostro? Mi alma tiene sed, sed del Dios viviente: ¿cuándo llegaré a contemplar el rostro de Dios? Recuerdo a mi pueblo llegando a su casa: era canto, fiesta y alabanza la casa de Dios. Señor, dame tu luz, dame tu verdad, ellas me guiaran a la montaña donde habitas tú. Llegaré al altar del Dios que es mi alegría y daré cantándote las gracias a ti, Señor, mi Dios.
13Salmo 50 - 9no Vigilia PascualPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M M. Tessuri
Crea en mí, Señor, un corazón puro. Crea en mí, Señor, un corazón puro y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu Santo Espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga. Enseñaré tu camino a los malvados y los pecadores volverán a ti. No te satisface ningún sacrificio, si te ofrezco un holocausto, no lo aceptas; mi sacrificio, un espíritu quebrantado, un corazón humillado no desprecias.
14Salmo 117 - 10mo Vigilia Pascual y Domingo de PascuaPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
L T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
Este es el día que hizo el Señor, ¡A--lelu--ya! Hoy la alegría es de to-dos, ¡A--lelu--ya! ¡Den gracias al Señor porque es bueno! ¡Den gracias a su amor que es eterno! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡Es eter-no su amor! La mano del Señor es sublime, hace proezas la mano del Señor. No voy a morir, yo viviré para contar lo que hizo el Señor. La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en la pie--dra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos.
15Alégrense nuestras almas - Domingo de RamosPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
LM R. RoscelliAlégrense nuestras almas, vengamos todos aquí. Agitemos ramos y palmas ¡gloria al Hijo de David! En un burro por carroza a Jerusalén entró. ¡Hosanna, Hosanna, Hosanna llega el Señor! ¡Hosanna, Hosanna, Hosanna llega el Señor! Vamos a recibirlo, vayamos todos con el Redentor: se ha cum---plido la promesa de Dios, se ha cumplido la promesa de Dios. Alfombrémosle con los mantos el paso al Salvador. Entonemos himnos y cantos saludémosle con amor.
16Beso tu cruzPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
LM N. LuqueUn gran silencio cubre toda la tierra. No es tristeza ni llanto lo que hoy nos congrega: celebramos el triunfo de Jesús que nos redimió muriendo en la cruz. Beso tu cruz, signo de vida. Ya no hay dolor, muerte vencida. Las pruebas de esta vida un sentido tienen ya. La esperanza nos sostiene, todo es parte de tu plan. Tu providencia es ajena a todo mal aunque sea una cruz el camino a transitar. Beso tu cruz, signo de vida. Ya no hay dolor, muerte vencida. Adoro tu cruz, acepto mi cruz. Beso tu cruz, abrazo mi cruz. Tus heridas manifiestan la gloria y el poder. Es tu Padre bondadoso que invita a renacer. Hoy este milagro es posible en mí también. Abrazo mi cruz y confiando entrego mi ser.
17Cristo, te adoramosPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
LM D. DíazJesús, la luz que fue oscurecida, en esa cruz que apagó tu vida, tu muerte alumbra a toda la humanidad. Jesús, verdad que fue silenciada en esa cruz en que proclamabas que Dios ama a los hombres hasta el fin. Cristo, te Adoramos porque en tu Santa Cruz redimiste al mundo. Jesús, camino que fue cortado en esa cruz donde te clavaron, tu muerte es nuestro puente hacia la vida. Jesús, amigo, rota la Alianza en esa cruz, con clavos y lanza, tu Sangre la renueva en el perdón. Cristo, te Adoramos ... Jesús, la vida, tan libre y plena, en esa cruz la ofreciste entera; tu muerte es en nosotros vida nueva. Jesús, palabra que fue acallada en esa cruz que hizo que gritaras de tu silencio brota nuestra canción. Cristo, te Adoramos... Jesús, pastor, que enfrentaste al lobo, en esa cruz te nos diste todo. Tu muerte a tus ovejas ha salvado. Jesús, la puerta que fue cerrada en esa cruz te dimos la espalda y tu abriste tus brazos para siempre.
18Estás aquíPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
LM D. DíazSi el gris de mi historia se enciende en colores que nunca he soñado. Si amanezco distinto y despierto a la vida en nueva plenitud. Si mi gozo florece haciéndose gratitud. Si vislumbro que Dios es fuente de mi virtud. Es-tás aquí, resucitando. Soy libre en Ti, me rescataste, me hiciste vivir. Se-ñor Jesús, ya no hay cadenas ni cruces ni clavos, si estás en mí y hacés Pascua en mi existir. Si el dolor es semilla que fue madurando y entrega sus frutos. Si aun en el sufrimiento, de paz y consuelo se estremece mi ser. Si descubro sentido, o me entrego aun sin ver. Y si intuyo que hay alguien en quien siempre creer. Si mi miedo a lo incierto y temor a entregarme se hacen confianza. Si al sentir que me llamas no escondo mi rostro y digo "aquí estoy". Si la duda no existe, o es más puro mi amor. Si una fuerza divina siento en mi interior.
19El amor nace dos vecesPastoral de Música
Eq. Diocesano de Liturgia San Isidro
LM R. RoscelliProfanan hasta el último descanso del buen amigo. Ni muerto ya la burla del castigo lo deja en paz. Corremos esperando no sea cierto y nos recibe en brazos la verdad: "No busquen a quien vive entre los muertos, muerto no está". Sólo el amor nace dos veces. Sólo el amor logra vencer en una cruz todas nuestras pequeñeces. Morimos y nacemos en Él, nuevos otra vez. La piedra del dolor algunas veces tarda en correrse. Y en otras, nuestras lágrimas no dejan que podamos ver. Buscamos entre vendas por el suelo, el sepulcro ya vacío de aquel ser que cuesta comprender pero se ha ido para volver. Sólo el amor nace dos veces y todo empieza de nuevo en Él, amigo fiel que no olvida la promesa, de regresar y hacernos resucitar también. Morimos y nacemos en Él, nuevos otra vez.