Este artista no tiene álbumes cargados.
| Título | Intérprete | Autor | Litúrgica | Herramientas | Letra | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Bienvenido a la casa | CUV Ministerio de Música | LM . Anónimo | Bienvenido a la casa de la alegría, Bienvenido al hogar del amor, Donde todo lo antiguo quedó en el olvido, Donde el mundo cambió de color. Siente la amistad de tu hermano, Mira el bello brillo del sol, Vive la alegría de todo, Todo para ti ya cambió. Hallarás un ambiente de mucha fiesta, Todos cantan con mucha emoción, Porque le han encontrado un sentido a la vida, Porque cantan la misma canción. Siente la amistad de tu hermano... Bienvenido a la casa de la alegría, Bienvenido al hogar del amor, Donde todo lo antiguo quedó en el olvido, Donde el mundo cambió de color. Siente la amistad de tu hermano, Mira el bello brillo del sol, Vive la alegría de todo, Todo para ti ya cambió. | ||
| 2 | Como Cristo nos amó | Grupo Pueblo de Dios | L . Anónimo M C. Tindley | Como Cristo nos amó nadie pudo amar jamás. El nos guía como estrella por la inmensa oscuridad, al partir con El el pan, alimenta nuestro amor: es el pan de la amistad, el pan de Dios. Es mi Cuerpo, vengan a comer. Es mi Sangre, vengan a beber. Porque soy la vida, Yo soy el amor. ¡A tu amor eterno, llévanos, Señor! Como Cristo nos amó nadie pudo amar jamás: en su pueblo es un obrero como todos los demás, con sus manos gana el pan, trabajando con amor: El conoce la pobreza y el dolor. Como Cristo nos amó nadie pudo amar jamás: al morir en una cruz nos dio su paz y libertad; pero al fin resucitó por la fuerza de su amor y salió de su sepulcro vencedor. Como Cristo nos amó nadie pudo amar jamás: El nos une como hermanos en su Reino de bondad; para siempre junto a El viviremos sin temor, nada puede separarnos de su amor. | ||
| 3 | Diario de María | Martín Valverde Mónica Arroyo | LM . Anónimo | Te miro a los ojos, y entre tanto llanto, parece mentira que te hayan clavado; que seas el pequeño al que yo acunaba y que se dormía tan pronto en mis brazos; el que se reía al mirar al cielo y cuando rezaba se ponía serio. Sobre ese madero veo al pequeño que entre los doctores hablaba en el templo. Cuando pregunté respondió, con calma, que de los asuntos de Dios se encargaba. Es el mismo niño, el que está en la cruz, el Dios de los hombres, se llama Jesús. Fue ese mismo hombre, ya no era un niño, que en aquella boda le pedí mas vino; que dio de comer a un millar de gente y a pobres y enfermos los miró de frente. Rió con aquellos a quienes más quiso y lloró en silencio al morir su amigo. Apenas si puedo quedarme parada, ver el sufrimiento que hay en tu mirada; pero sin embargo lo aceptas callado porque por amor te has entregado. Cargas con tu cruz todos los pecados, no hay mayor amor que el que has demostrado. Ya cae la tarde, se nublan los cielos, pronto volverás a tu Padre eterno. Duérmete pequeño, duérmete mi niño, que yo te he entregado todo mi cariño. Como en Nazareth, aquella mañana, he aquí tu sierva, he aquí tu esclava. | ||
| 4 | Felices los que anuncian | Grupo Pueblo de Dios | L . Anónimo M J. Maddío | Benditos son los pies de los que llegan para anunciar la paz que el mundo espera. Apóstoles de Dios, que Cristo envía, voceros de su voz, grito de vida. Felices los que anuncian con su vida la venida del Reino del Señor. De pie, en la encrucijada del camino, del hombre peregrino y de los pueblos: es el fuego de Dios el que los lleva como Cristos vivientes a su encuentro. Dichosos los que, oyendo la llamada de la fe y el amor en sus vidas, creen que la vida le es dada para darla en amor y con fe viva. Dichosos, del Amor dispensadores, dichosos, de los tristes el consuelo, dichosos, de los hombres servidores, dichosos, pregoneros de los cielos. | ||
| 5 | Jesús mi alegría | Misioneras Diocesanas | L . Anónimo M H. Gómez Carrillo | Oh Jesús de dulcísi--ma memoria, que nos das la alegría verdadera, más que miel y que toda otra cosa nos infunde dulzura tu presencia. No habrá canto más suave al oído, ni que grato resulte al escucharlo, ni tan dulce para ser recordado, como tú, oh Jesús, el Hijo amado. En Jesús se confía el que sufre, qué piadoso te muestras al que ruega, qué bondad en ti encuentra el que te busca, qué dichoso será el que te encuentra. No habrá lengua que pueda expresarlo, ni palabra que pueda traducirlo, pues tan sólo el que lo ha experimentado, es capaz de saber lo que es amarlo. | ||
| 6 | Mensajero de la paz | Grupo Pueblo de Dios | LM . Anónimo | El Señor envió a sus discípulos, los mandó de dos en dos. Es hermoso ver bajar de la montaña los pies del mensajero de la paz. Es hermoso ver bajar de la montaña los pies del mensajero de la paz. Los mandó a las ciudades y lugares donde iba a ir Él. La cosecha es abundante les dijo el Señor al partir. Pídanle al dueño del campo que envíe más obreros a la mies. Al entrar en una casa saluden anunciando la paz. El Reino de Dios está cerca, a todos anunciarán. Los que a ustedes los reciban me habrán recibido a mi. Quien recibe mi palabra recibe al que me envió. | ||
| 7 | Mi siervo | Grupo de cantos de la Capilla del Marín | L T. bíblico adaptado M . Anónimo | Mi Siervo está aquí, a quien sostengo, mi elegido en quien yo me complazco. Mi Espíritu en Él está puesto, ha de traer justicia a las naciones. No clamará, no gritará, ni alzará en las calles su voz. No romperá la caña quebrada ni apagará la mecha que aún arde. Yo, el Señor, te llamé, yo te formé y te tomé de la mano, te destiné para que unas a un pueblo, serás alianza y luz para los hombres. Me anunciarás a los pobres, has de sanar el corazón herido, libertarás a los desterrados y los cautivos a la luz volverán. Mi Siervo está aquí, a quien sostengo. | ||
| 8 | Regina Coeli (Reina del Cielo) | Desconocido | L T. Litúrgico M . Anónimo | Reina del cielo alégrate, Aleluya Porque aquel que mereciste llevar en tu seno, Aleluya Resucitó como dijo, Aleluya Ruega al Señor por nosotros Aleluya! | ||
| 9 | Reina del Cielo (Regina Coeli) | Desconocido | LM . Anónimo | Reina del Cielo, alégrate, aleluia, porque Aquel a quien tú llevaste en tu seno, aleluia Resucitó, como dijo, aleluia. Ruega a Dios por nosotros, aleluia. V: Gózate y alégrate Virgen María, aleluia R: Porque verdaderamente resucitó el Señor, aleluia. | ||
| 10 | Secuencia Lauda Sion - Corpus Christi | Coro San Clemente | L T. Litúrgico M . Anónimo | Glorifica, Sión, a tu Salvador, aclama con himnos y cantos a tu Jefe y tu Pastor. Glorifícalo cuanto puedas, porque él está sobre todo elogio y nunca lo glorificarás bastante. El motivo de alabanza que hoy se nos propone es el pan que da la vida. El mismo pan que en la Cena Cristo entregó a los Doce, congregados como hermanos. Alabemos ese pan con entusiasmo, alabémoslo con alegría, que resuene nuestro júbilo ferviente. Porque hoy celebramos el día en que se renueva la institución de este sagrado banquete. En esta mesa del nuevo Rey, la Pascua de la nueva alianza pone fin a la Pascua antigua. El nuevo rito sustituye al viejo, las sombras se disipan ante la verdad, la luz ahuyenta las tinieblas. Lo que Cristo hizo en la Cena, mandó que se repitiera en memoria de su amor. Instruidos con su enseñanza, consagramos el pan y el vino para el sacrificio de la salvación. Es verdad de fe para los cristianos que el pan se convierte en la carne, y el vino, en la sangre de Cristo. Lo que no comprendes y no ves es atestiguado por la fe, por encima del orden natural. Bajo la forma del pan y del vino, que son signos solamente, se ocultan preciosas realidades. Su carne es comida, y su sangre, bebida, pero bajo cada uno de estos signos, está Cristo todo entero. Se lo recibe íntegramente, sin que nadie pueda dividirlo ni quebrarlo ni partirlo. Lo recibe uno, lo reciben mil, tanto éstos como aquél, sin que nadie pueda consumirlo. Es vida para unos y muerte para otros. Buenos y malos, todos lo reciben, pero con diverso resultado. Es muerte para los pecadores y vida para los justos; mira como un mismo alimento tiene efectos tan contrarios. Cuando se parte la hostia, no vaciles: recuerda que en cada fragmento está Cristo todo entero. La realidad permanece intacta, sólo se parten los signos, y Cristo no queda disminuido, ni en su ser ni en su medida. *** Este es el pan de los ángeles, convertido en alimento de los hombres peregrinos: es el verdadero pan de los hijos, que no debe tirarse a los perros. Varios signos lo anunciaron: el sacrificio de Isaac, la inmolación del Cordero pascual y el maná que comieron nuestros padres. Jesús, buen Pastor, pan verdadero, ten piedad de nosotros: apaciéntanos y cuídanos; permítenos contemplar los bienes eternos en la tierra de los vivientes. Tú, que lo sabes y lo puedes todo, tú, que nos alimentas en este mundo, conviértenos en tus comensales del cielo, en tus coherederos y amigos, junto con todos los santos. A-----mén. Alelu----ia. | ||
| 11 | Señor a tí clamamos | Grupo Pueblo de Dios | LM . Anónimo | Señor a Ti clamamos envíanos tu Salvador, confiados esperamos tu luz, tu vida y tu amor. Ven oh Señor, danos tu paz, tu pueblo ansioso clama a Ti. Socórrenos. No tardes más. Anhelos del Mesías, tu pueblo eleva en su cantar, tristeza es nuestra vida, vivida sin tu paz. Recuerda tu promesa y tu deseo de salvar, inmensa es la tristeza de nuestro peregrinar. La espera del Mesías también nos viene a recordar, su última venida en gloria y majestad. | ||
| 12 | Soneto a Cristo crucificado | Ximena Grey | L . Anónimo M X. Grey | No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme al ver tu cuerpo tan herido, muéveme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, al fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, y, aunque no hubiera infierno te temiera. No me tienes que dar porque te quiera; pues, aunque lo que espero no esperara, y lo mismo que te quiero te quisiera. |







