Texto Litúrgico adaptado

Artista

Texto Litúrgico adaptado

  Título Intérprete Autor Litúrgica Herramientas Letra
1Bendita sea tu pureza (Chamamé) DesconocidoL T. Litúrgico adaptado
M T. Cocomarola
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A tí celestial princesa Virgen sagrada María yo te ofrezco en éste día alma, vida y corazón. Mirame con compasión, no me dejes madre mía, morir sin tu bendición sería mi perdición. Por eso el cielo te canta mi niña, mi niña linda, por eso quiero cantarte éste canto de amor. Todito mi ser lo pongo a tus pies, por ti llegaré a Dios contemplar. Oh Virgen santa te vengo a pedir que vos nunca me dejés.
2Bendito seas, Señor Cecilia e InésL T. Litúrgico adaptado
M . Desconocido
Bendito seas, Señor, Dios del universo por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre que recibimos de tu generosidad y te presentamos; él será para nosotros Pan de Vida. ¡Bendito seas por siempre, Señor! Bendito seas, Señor, Dios del universo por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre que recibimos de tu generosidad y te presentamos; él será para nosotros bebida de salvación. ¡Bendito seas por siempre, Señor!
3Cántico de Isaías 12 - 6to Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
Sacarán las aguas de la fuente de la salvación con alegría en el corazón. Y dirás aquel día: te agradezco, Señor, porque sos mi consuelo y sos mi protección; en vos tengo confianza y no sufro temor. El Señor es mi fuerza y mi protección. Y dirás aquel día: anuncien sus proezas entre todos los pueblos que hoy habitan la tierra porque entre todo nombre es sublime el de Él. ¡Aclamemos al grande, Santo de Israel!
4Cántico de Isaías 12 - Aclamemos al Señor con alegríaEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M S. Lusardi
M R. Nicholson
(3° domingo de Adviento, ciclo C) ACLAMEMOS AL SEÑOR CON ALEGRÍ---I------A Es el Dios de mi salvación: tengo confianza y no temo, porque Él es mi fuerza y protección; el Señor fue mi salvación. Sacarán aguas con alegría de las fuentes de la salvación. Den las gracias, invoquen su Nombre, anúncienlo a todos los pueblos, sublime es su nombre. Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso: ¡Conózcalo toda la tierra! ¡Aclama, alegrate, Sión, porque es grande el Santo de Israel!
5Cántico de Lucas 1 - Mi alma se regocija en mi DiosEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
(3° domingo de Adviento, Ciclo B) MI ALMA SE REGOCIJA EN MI DIOS Mi alma canta la grandeza del Señor, Y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador. Porque El miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante las generaciones me llamarán feliz. Porque el todopoderoso ha hecho en mí Grandes cosas: ¡Santo es su Nombre! Su misericordia se extiende por todas las generaciones Sobre aquellos que lo temen. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió A los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, Acordándose de su misericordia.
6Cántico Éxodo 15 - 4to Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Cantaré al Señor, que se ha cubierto de glo--ria. Cantaré al Señor, que se ha cubierto de gloria, Él hundió en el mar los caballos y los carros. Es mi fuerza y mi protección, Él me salvó. Es mi Dios, yo lo glorifico y proclamo su grandeza. El Señor es un guerrero, su nombre es "Señor". Él arrojo al mar los carros del faraón, su ejército completo lo mejor de sus soldados en el Mar Rojo todo se hundió. El abismo los cubrió, como una piedra cayeron, en lo profundo del mar ellos se hundieron. Tu mano, Señor, resplandece por su fuerza, tu mano, Señor, aniquila al enemigo. Tú llevas a tu pueblo y lo plantas en tu montaña, el lugar que preparaste para tu morada, en el Santuario Señor que fundaron tus manos. ¡El Señor reina eternamente!
7Pregón PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
Alégrense en el cielo los ángeles que cantan. Alégrense en la tierra los ministros de Dios. Por la victoria grande del Todopoderoso resuene la trompeta de la salvación. Alégrense la tierra de golpe iluminada por una luz tan pura como jamás brilló. La oscuridad vencida ya no sirve de nada. La piedra se ha corrido, la luz resucitó. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! El Señor esté con ustedes. Con tu espíritu también. Levantemos el corazón. Lo tenemos levantado hacia el Señor. Y demos gracias al Señor nuestro Dios. Es justo y necesario. Realmente es justo y necesario que alabemos con toda la voz, al Dios invisible, Padre todopoderoso y a su único Hijo, nuestro Señor Jesús. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! El pagó la deuda de nuestra propia culpa por siempre mantenida desde el tiempo de Adán. Y con su propia sangre derramada inocente, borró nuestra sentencia por el primer error. Estas son las fiestas y es esta nuestra Pascua en la que inmolamos al Cordero de Dios. Que pinten con su sangre las puertas de los fieles pues sólo por la sangre viene la salvación. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! Esta es la noche en que antiguamente rescataste de Egipto al pueblo de Israel, abriendo en el Mar Rojo un camino seguro dejando derrotado al Faraón aquel. Esta es la noche que devuelve la gracia, lo humano y lo divino en franca comunión. Bendita sea la culpa de Adán y su pecado que mereció tan noble y tan grande Redentor. ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! ¡Alégrense de corazón! ¡Alégrense! ¡Jesús resucitó! El cirio consagrado que hicieron las abejas que lo encuentre encendido el lucero matinal; que arda eternamente como señal que Cristo reina por los siglos de los siglos, Reina por los siglos de los siglos. Amee--ee--én.
8Pregón Pascual (triunfo)Coro Pascua JovenL T. Litúrgico adaptado
M A. Mayol
¡Que los ángeles canten con alegría! ¡Que se escuche en el Cielo su melodía! Porque hoy ha triunfado un Rey poderoso, ¡que suenen las trompetas llenas de gozo! Que se alegre la tierra por tanta luz con que la ilumina el Rey Jesús. Y que se sienta libre de las tinieblas que cubrían el mundo sembrando pena. Este es el triunfo lindo, muerte vencida, triunfo de Dios y el hombre, triunfo e’ la Vida. Lara, lalara, laira, lalara, lara, triunfo de Dios y el hombre, triunfo e’ la Vida. Que se alegre la Iglesia que es nuestra Madre, hoy que está revestida de luz brillante. Y que se escuchen fuerte en este templo, cantos y aclamaciones de nuestro pueblo. Es justo y necesario, hoy aclamamos con nuestros corazones, con nuestro canto, al Padre Poderoso, Dios que no vemos, y a su Hijo Jesucristo que es Señor nuestro. El pagó por nosotros, al Padre Eterno, todo lo que los hombres a Dios debemos. Y, al derramar su sangre, ha cancelado la deuda provocada por el pecado. Esta noche libraste a nuestros padres de la opresión de Egipto cruzando mares. Esta noche alumbraste con luz de fuego toda la oscuridad del pecado nuestro. Hoy tu gracia nos quita nuestros pecados. Hoy nos une tu amor a todos los santos. Cuánto que nos querés, cuántos beneficios, qué grande es tu ternura y tu cariño. Esta noche al pecado lo redimiste, se lava nuestra culpa, se alegra el triste. ¡Ay! ¡Qué noche más linda! Hoy todo el Cielo se junta con la tierra y se hace nuestro.
9Salmo 102, el Señor es compasivo y misericordiosoNatalia CáceresL T. Litúrgico adaptado
M N. Cáceres
El Señor es compa--sivo y mise-ricor--dioso. Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su Santo Nombre; Bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides todos sus beneficios. porque Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias; Rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. El Señor es bondadoso y compasivo, lento a la ira y de gran misericordia; No nos trata según nuestros pecados, ni nos paga conforme a nuestras culpas. Cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros los pecados. Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles.
10Salmo 103 - 1ro Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M M. Tessuri
Envía, Señor, tu Espíritu y renueva toda la tierra. Bendice al Señor, alma mía. ¡Señor, mi Dios, qué grande eres! De esplendor y majestad te vistes y te envuelves con manto de luz. La tierra sobre sus cimientos afirmaste y no se moverá. Como un manto la cubrió el océano, a las montañas tapaban las aguas. Haces brotar fuentes en los valles, sus aguas corren por quebradas. Junto a ellas las aves del cielo hacen oír su canto entre las ramas. ¡Qué variadas son tus obras! ¡Todo lo hiciste con sabiduría, de tus criaturas la tierra está llena! ¡Alma mía bendice al Señor!
11Salmo 103 - para Pentecostés -Dulcinea FernándezL T. Litúrgico adaptado
M J. Lobo
Envía tu Espíritu, Señor, y renueva toda la tierra. Bendice, alma mía, al Señor. ¡Dios mío, qué grande eres! Cuántas son tus obras, Señor; tus criaturas llenan la Tierra. Si les quitas el aliento expiran, y vuelven a ser polvo; envías tu aliento y los creas, y renuevas la faz de la tierra. Gloria a Dios eternamente, goce el Señor con sus obras. Que le sea agradable mi poema, y yo me alegraré con el Señor.
12Salmo 115 - jueves santoEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M S. Lusardi
(Acordes al aire) El Cáliz que bendecimos es la comunión de la sangre del Se--ñor. ¿Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo? Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre del Señor. ¡Qué penosa es para el Señor la muerte de sus amigos! Yo, Señor, soy tu servidor, por eso rompiste mis cadenas.
13Salmo 117 - 10mo Vigilia Pascual y Domingo de PascuaEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
Este es el día que hizo el Señor, ¡A--lelu--ya! Hoy la alegría es de to-dos, ¡A--lelu--ya! ¡Den gracias al Señor porque es bueno! ¡Den gracias a su amor que es eterno! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡Es eter-no su amor! La mano del Señor es sublime, hace proezas la mano del Señor. No voy a morir, yo viviré para contar lo que hizo el Señor. La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en la pie--dra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos.
14Salmo 117 - 2do domingo Pascua - Ciclo ANatalia CáceresL T. Litúrgico adaptado
M N. Cáceres
Ale--lu---u---ia, Ale--lu---u---ia, Que lo diga el pueblo de Israel, Que lo diga la familia de Aarón, que lo digan los que temen al Señor: ¡Es eterno su amor! Me empujaron con violencia para derribarme pero el Señor vino en mi ayuda El Señor es mi fuerza y mi protección, El fue mi Salvación un grito de alegría y de victoria: resuena en las carpas de los justos. la piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular Esto ha sido hecho por el Señor que es Admirable a nuestros ojos este el día que hizo el Señor Alegrémonos y regocijémonos en Él.
15Salmo 127 - Sagrada FamiliaNati LofiegoL T. Litúrgico adaptado
M . Desconocido
"Felices los que aman al Señor, y siguen su camino" Del fruto del trabajo comerás, de la dicha y la bondad gozarás. Como una vid fecunda será tu mujer en medio de tu casa. Como brotes de olivo serán tus hijos en la mesa del hogar. Ésta es la bendición del hombre aquel que ama al Señor. Desde Sión te bendiga el Señor Todos los días de tu vida, Contemples tu la dicha del justo y puedas ver los hijos de tus hijos.
16Salmo 137 - Te doy gracias Señor por tu amorGrupo Pueblo de DiosL T. Litúrgico adaptado
L P. Catena
L M. Levoratti
M P. Catena
¡Te doy gracias, Señor, por tu amor; no abandones la obra de tus manos, Aleluya, Aleluya! Te doy gracias, Señor, de corazón, porque escuchaste las palabras de mi boca; en presencia de tus ángeles te canto y me postro hacia tu santo templo. Te doy gracias por tu amor y tu lealtad, tu promesa ha superado tu renombre; cada vez que te invoqué, me respondiste y aumentaste la fuerza de mi alma. El Señor completará en mí, la obra que ha empezado. ¡Señor, tu amor es eterno, no abandones la obra de tus manos! Bendeciré al Señor por su inmensa bondad.
17Salmo 138 (137), Tu amor es eterno SeñorNatalia CáceresL T. Litúrgico adaptado
M N. Cáceres
Tu amor es eterno, Señor. Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles. Me postraré ante tu santo Templo y daré gracias a tu Nombre. Te doy gracias por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. Excelso es el Señor y mira al humilde, Do Lam Re desde lejos conoce al soberbio. Tu amor es eterno, Señor, ¡No abandones la obra de tus manos!
18Salmo 145 - Ven Señor a salvarnosEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M M. Tessuri
(3° domingo de Adviento, Ciclo A) VEN, SEÑOR, A SALVARNOS El Señor mantiene su fidelidad, Hace justicia a los oprimidos Da pan a los hambrientos y libera a los cautivos. Endereza a los que están encorvados abre los ojos a los ciegos. El Señor ama a los justos y protege al extranjero. Sustenta al huérfano y a la viuda; entorpece el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, reina tu Dios, Sión, por generaciones.
19Salmo 145 Alaba al Señor Alma miaNatalia CáceresL T. Litúrgico adaptado
M N. Cáceres
Alaba al Señor, alma mía El hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos. El Señor abre los ojos de los ciegos, y endereza a los que están encorvados. El Señor ama a los justos. El Señor protege a los extranjeros, sustenta al huérfano y a la viuda, y entorpece el camino a los malvados. El Señor reina eternamente, reina tu Dios, Sión, a lo largo de las generaciones.
20Salmo 15 - 3er dom Pascua ciclo ANatalia CáceresL T. Litúrgico adaptado
M N. Cáceres
Señor, Tú me harás conocer el camino de la vida, Protégeme Dios mío, por que me refugio en Ti. Yo digo al Señor: "Señor, tu eres mi bien" El Señor es parte de mi herencia y mi cáliz,¡tu decides mi suerte! Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: El está a mi lado, nunca vacilaré. Mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: porque no me entregaras a la muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. Me harás conocer el camino de la vida Saciándome de gozo en tu presencia de felicidad eterna a tu derecha.
21Salmo 15 - 3ro Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Protégeme, Dios mío, porque en ti me refu---gio. El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡Tú decides mi suerte! Tengo siempre presente al Señor, Él está a mi lado, nunca vacilaré. Por eso mi corazón y entrañas se alegran, mi ser descansa seguro, porque no me entregaras a la muerte ni a tu amigo dejarás que vea el sepulcro. Tú me harás conocer el camino de la vida saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. Protégeme Dios mío porque me refugio en ti.
22Salmo 18 - 7mo Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M I. Lusardi
M I. Maguire
(Acorde al aire) Señor, tú tienes palabras de Vida Eterna. Perfecta es la ley del Señor, reconforta mi alma; su testimonio es verdadero, sabiduría al simple da. Tus preceptos, Señor, son rectos, alegran el corazón; tus mandamientos, Señor, son claros, los ojos iluminan. La palabra del Señor es pura , permanece para siempre; sus juicios son y serán verdaderos, enteramente justos.
23Salmo 21 - Domingo de RamosEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Los que me ven se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza: "Confió en el Señor, que él lo libre; que lo salve, si lo quiere tanto". Me rodea una jauría de perros, me asalta una banda de malhechores; taladran mis manos y mis pies. Yo puedo contar todos mis huesos. Se reparten entre sí mis ropas y sortean mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven pronto a socorrerme. Yo anunciaré tu nombre a mis hermanos, te alabaré en medio de la asamblea: Alábenlo, los que temen al Señor; glorifíquenlo, hijos de Israel.
24Salmo 21 – La Huella incierta DesconocidoL T. Litúrgico adaptado
L T. bíblico adaptado
M A. Tramontana
En la huella me siento solo y perdido ¿Por qué me abandonaste? Padre, te digo En la huella me siento abandonado; mi rezo se hizo grito y no te ha alcanzado. En vos, Padre, mis padres siempre confiaban, a salvo los ponías si te llamaban. Soy desprecio del pueblo, soy un gusano, vergüenza de la gente, no soy humano. En la huella se burlan de mi al verme que acuda a Dios si es cierto que bien lo quiere. Mi enemigo me acecha como una fiera, mi corazón se gasta como la cera. Mi garganta está seca, siento la muerte; hasta mi vestidura echan a suerte. Mis rivales me han hecho una huella incierta, Señor, vení, ayudame, quedate cerca. Hablaré de tu fama a mis hermanos, desprecio no has sentido hacia el desgraciado. En la huella me siento solo y perdido ¿Por qué me abandonaste? Padre te digo.
25Salmo 22 - 4to dom pascua ciclo A Nico y EstherL T. Litúrgico adaptado
M . Nico y Esther
(transportar al 1er traste) El Señor es mi Pastor nada me falta, el Señor es mi Pastor. El Señor es mi Pastor nada me falta, El Señor es mi Pastor. En praderas reposa mi alma, en su agua descansa mi sed. El me guía por senderos justos por amor, por amor de su nombre. Aunque pase por valles oscuros ningún mal, ningún mal temeré porque se que el Señor va conmigo su cayado sostiene mi fe. El Señor es mi Pastor nada me falta… Tu preparas por mi una mesa frente a aquellos que buscan mi mal. Con aceite me ungiste, Señor y mi copa rebosa de ti. Gloria a Dios, padre omnipotente y a su hijo Jesús, el Señor y al Espíritu que habita en el mundo por los siglos eternos Amén. El Señor es mi Pastor nada me falta…
26Salmo 23 - Viene el Señor, el rey de la gloriaEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M M. Tessuri
(4° domingo de Adviento, ciclo A) VIENE EL SEÑOR, EL REY DE LA GLORIA Del Señor es la tierra y lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes porque Él la fundó sobre los mares, Él la afirmó sobre el océano. ¿Quién podrá subir a su Montaña y quedarse en su recinto sagrado? El que tiene puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos. Él recibirá su bendición, la recompensa de su Salvador. Así son los que te buscan, Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.
27Salmo 24 - A ti Señor elevo mi almaEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
(1° domingo de Adviento, Ciclo C) A TI, SEÑOR, ELEVO MI ALMA Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. Guíame por el camino de tu fidelidad: enséñame Tú que eres mi Dios y mi Salvador. Él es bondadoso y recto: muestra el camino a los extraviados; guía a los humildes para que obren con rectitud y enseña su camino a los pobres nuestro Señor. Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. Él les da su amistad y les revela su amor.
28Salmo 29 - 5to Vigilia Pascual y 3er Domingo de PascuaEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M N. Luque
Yo te glorifico, Señor, porque tú me libraste. Yo te glorifico porque Tú me libraste y no quisiste rieran mis enemigos de mí. Del abismo, Tú, Señor, me levantaste. Bajaba al sepulcro y me hiciste revivir. Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste. Canten al Señor sus fieles, den gracias a su santo No—-oooo—mbre. Un instante es su enojo, su bondad, toda la vida. Si en la noche hay llanto, en la mañana habrá alegría. Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste. Escucha, Señor, ten piedad de mí; ven a salvarme, Tú que eres mi Dios. Tú convertiste mi lamento en júbilo. ¡Eternamente te daré gracias, Señor!
29Salmo 30 - Viernes SantoEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu. Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca me vea defraudado! Yo pongo mi vida en tus manos, Tú me rescatarás Dios fiel. Soy la burla de mis enemigos, (estrofa no grabada) la risa de mis propios vecinos; soy espanto para mis amigos, por la calle al verme huyen de mí. Pero yo confío en Ti, Señor, y te digo: "Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos". Líbrame de mi enemigo. Sobre mí brille tu rostro, sálvame por tu misericordia. Sean fuertes, valerosos, los que esperan en su Dios.
30Salmo 32 - 2do Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M S. Lusardi
La tierra está llena del amor del Señor. La palabra del Señor es recta y Él obra siempre con lealtad; Él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. La palabra del Señor hizo el cielo y el aliento de su boca, sus ejércitos. Él encierra en un cántaro las aguas del mar y en un depósito el océano. Nuestra alma espera en el Señor: Él es nuestra ayuda y escudo. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros como esperamos de ti.
31Salmo 32 Feliz es el Pueblo que el Señor eligióDulcinea FernándezL T. Litúrgico adaptado
M E. Diocesano de Liturgia San Isidro
Feliz es el pueblo que el Señor eligió Aclamen, justos, al Señor: es propio de los buenos alabarlo. Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que eligió como herencia R. Los ojos del Señor están en sus fieles, sobre los que esperan misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en tiempo de indigencia. R. Nuestra alma espera en el Señor: Él es nuestra ayuda y escudo. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros como esperamos de ti.
32Salmo 41 - 8vo Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M R. Roscelli
(Acorde al aire) Mi alma tiene sed de Dios, ¿cuándo llegaré a ver su rostro? Mi alma tiene sed, sed del Dios viviente: ¿cuándo llegaré a contemplar el rostro de Dios? Recuerdo a mi pueblo llegando a su casa: era canto, fiesta y alabanza la casa de Dios. Señor, dame tu luz, dame tu verdad, ellas me guiaran a la montaña donde habitas tú. Llegaré al altar del Dios que es mi alegría y daré cantándote las gracias a ti, Señor, mi Dios.
33Salmo 50 - 9no Vigilia PascualEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M M. Tessuri
Crea en mí, Señor, un corazón puro. Crea en mí, Señor, un corazón puro y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu Santo Espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga. Enseñaré tu camino a los malvados y los pecadores volverán a ti. No te satisface ningún sacrificio, si te ofrezco un holocausto, no lo aceptas; mi sacrificio, un espíritu quebrantado, un corazón humillado no desprecias.
34Salmo 63 (62) - Mi alma tiene sed de Ti SeñorNatalia CáceresL T. Litúrgico adaptado
M N. Cáceres
Mi alma tiene sed de ti, Señor, Dios mi--iii---o. Señor, tu eres mi Dios, yo te busco ardientemente; mi alma tiene sed de ti, por ti suspira mi carne como tierra sedienta, reseca y sin agua. Sí, yo te contemplé en el Santuario para poder ver tu gloria y tu poder. Porque tu amor vale más que la vida, mis labios te alabarán. Así te bendeciré, mientras viva y alzaré mis manos en tu Nombre Señor. Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso. Mi boca te alabará con júbilo en los labios; veo que has sido mi ayuda y soy feliz a la sombra de tus alas; mi alma está unida a ti, tu mano me sostiene.
35Salmo 66 (65) Aclame al Señor toda la TierraNatalia CáceresL T. Litúrgico adaptado
M N. Cáceres
Cejillo 1er espacio. Aclame al Señor toda la tierra, toda la tierra Aclame al Señor toda la tierra Canten la gloria de su Nombre Tribútenle una alabanza gloriosa, digan al Señor: Que admirables son tus obras Toda la tierra se postra ante ti, Y canta en tu honor, en honor de tu Nombre. Vengan a ver las obras del Señor, las cosas admirables que hizo por los hombres. Él convirtió el Mar en tierra firme, A pie atravesaron el río. Por eso alegrémonos en Él, Que gobierna eternamente con su fuerza. Los que temen al Señor, vengan a escuchar, les contaré lo que hizo por mí; Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni aparto de mí su misericordia.
36Salmo 71 - Que en sus días florezca la justiciaEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M M. Tessuri
(2° domingo de Adviento, Ciclo A) QUE EN SUS DÍAS FLOREZCA LA JUSTICIA Y LA PAZ MIENTRAS DURE LA LUNA. Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a su pueblo con justicia y a sus pobres con rectitud. Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz mientra dure la luna. Que domine de un mar hasta el otro y desde el río hasta el confín de la tierra. Que él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre y salvará la vida de los indigentes. Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que Él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz.
37Salmo 71 – Que venga pronto tu reinoAlberto TramontanaL T. Litúrgico adaptado
L T. Bíblico
M A. Tramontana
Que venga a nosotros, Señor, tu Reino, Señor Tu Reino. Ven a regir a todos con tu justicia, con tu justicia. QUE VENGA A NOSOTROS PRONTO TU REINO. SEÑOR, TU REINO. 2. Los pobres y humildes tendrán defensa. (bis) La paz ha de abrazarse con la justicia. (bis) 3. Florecerá justicia y paz verdadera. (bis) Dominará los mares también la tierra. (bis) 4. Cual lluvia sobre el pasto vendrá el Mesías. (bis) Al pobre que lo invoque ha de salvarlo. (bis) 5. Va a liberar al pobre y al indefenso. (bis) Por Él serán benditos todos los pueblos. (bis)
38Salmo 79 - Míranos Señor, ven a salvarnosEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
(1° domingo de Adviento ciclo B y 4° del ciclo C) Antífona para el 1er dom de adviento, ciclo B ¡MÍRANOS, SEÑOR, VEN A SALVARNOS! NUNCA MÁS VOLVEREMOS A DEJARTE. Antífona para el 4to dom de adviento ciclo C ¡SEÑOR DEL UNIVERSO, RESTÁURANOS! Escucha, Pastor de Israel, Tú que tienes sobre ángeles tu trono reafirma tu poder y ven a salvarnos. Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar la vid que plantaste, el retoño que tu hiciste vigoroso. Tu mano sostenga al que está a tu derecha al hombre que Tú fortaleciste, nunca nos apartaremos de ti: danos vida e invocaremos tu Nombre.
39Salmo 84 - Muéstranos Señor tu misericordiaEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M S. Lusardi
M D. Díaz
(2° domingo de Adviento, Ciclo B) MUÉSTRANOS SEÑOR TU MISERICO---OR--DIA Proclamaré lo que dice el Señor. Promete la --paz ----a -su pueblo. Su salvación está cerca de sus fieles y su Gloria habitará en nuestra tierra. El amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la justicia mirará desde el cielo. El Señor mismo nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La justicia irá por delante, y la Paz, sobre la huella de sus pasos.
40Salmo 88 - Cantaré eternamente el amor del SeñorEq. Diocesano de Liturgia San IsidroL T. Litúrgico adaptado
M D. Díaz
CANTARÉ ETERNAMENTE EL AMOR DEL SE----ÑOR Cantaré eternamente el amor del Señor, Proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. Porque tú has dicho: "mi amor será eterno, mi fidelidad está afianzada en el cielo". Yo sellé una alianza con mi elegido, Hice este juramento a David mi servidor: "estableceré tu descendencia para siempre, mantendré tu trono por todas las generaciones". Él me dirá: "tú eres mi padre, mi Dios, mi roca, salvadora". Le aseguraré mi amor eternamente, y mi alianza será estable para él.
41Salmo 94 - 3er dom de cuaresmaJuan Carlos LoboL T. Litúrgico adaptado
L T. Bíblico
M J. Lobo
Cuando escuchen la voz del Señor, no endurezcan el corazón. Cuando escuchen la voz del Señor, no endurezcan el corazón. ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor! Postrémonos por tierra bendiciendo al Señor nos inclinamos ante nuestro creador! Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo el rebaño conducido por su mano. Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: «No endurezcan el corazón como en Meribá, como en Masá, en el desierto, cuando dudaron aunque vieron mis obras.»
42Salmo criollo 27 - Escucha la voz del ruegoMamerto Menapace
Las Voces de la Montaña
L T. Litúrgico adaptado
M A. Morales
Te estoy llamando, Dios mío, escúchame, por favor; no vaya a ser tu silencio causa de mi perdición. Escuchá la voz del ruego, el balar de tu majada, cuando elevamos las manos hacia tu santa morada. No me mezclés con los malos cuando elijás tus rodeos; ellos hablan de la paz pero su hablar no es sincero. Tratalos según sus hechos, según su mala conducta; del árbol que él mismo planta hacele comer la fruta. --------- No conocen tus acciones ni las obras de tus manos; volales, Señor, el techo, que no puedan levantarlo. Bendito el Dios que me escucha, Es es mi fuerza y mi escudo; de corazón le doy gracias pues me salvó del apuro. Es fuerza para su pueblo y el apoyo de su jefe, bendice a los que son suyos, los ampara y los protege. Trátalo según sus hechos, según su mala conducta; del árbol que él mismo planta hacele comer la fruta.
43Secuencia de Pentecostés DesconocidoL T. Litúrgico adaptado
M . Desconocido
Ven, Espíritu Santo y envía desde el cielo un rayo de tu luz Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz. Consolador lleno de bondad dulce huésped del alma suave alivio de los hombres. Tú eres descanso en el trabajo, templanza de las pasiones, alegría en nuestro llanto. Penetra con tu santa luz en lo mas íntimo del corazón de tus fieles Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre nada que sea inocente. Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, cura nuestras heridas. Suaviza nuestra dureza, elimina nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos. Concede a tus fieles que confían en ti tus siete sagrados dones. Premia nuestra virtud salva nuestras almas, danos la eterna alegría. ¡Amén, Aleluya!
44Secuencia del Espíritu SantoDulcinea FernándezL T. Litúrgico adaptadoVen, Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre, don en tus dones espléndido; luz que penetra las almas, fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, Brisa en las horas de fuego gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos, ven… Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro. Mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Ven… Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Ven… Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo; lava las manchas e infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu rebelde, guía al que tuerce el sendero.
45Secuencia del Espíritu SantoHermana GlendaL T. Litúrgico adaptado
M H. Glenda
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo. tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas, y reconforta en los duelos. Ven, Espíritu Santo de Dios, mándanos tu luz. Padre amoroso del pobre, don, en tus dones espléndido. Luz que penetra en las almas: te necesitamos. Fuente del mayor consuelo. Ven Espíritu Divino. Ven Espíritu Santo de Dios Ven Espíritu Santo de Dios Ven Espíritu Santo de Dios Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre Si tu le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Ven, Espíritu Santo de Dios, mándanos tu luz ... Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al Espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Ven, Espíritu Santo de Dios, mándanos tu luz ...
46Secuencia del Espíritu SantoPastoral de MúsicaL T. Litúrgico adaptado
M I. Lusardi
M S. Lusardi
Ven Espíritu Santo y envía del Cielo un rayo de tu luz (un rayo de tu luz). Ven Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz (a darnos tu luz). Consolador, lleno de bondad, dulce huésped del alma, suave alivio para el hombre. Tú eres descanso, descanso en el trabajo, templanza de las pasiones, alegría en nuestro llanto. Penetra con tu santa luz en lo más íntimo del corazón de tus fieles (del corazón de tus fieles). Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente (nada inocente). Ven lávanos, limpia nuestras manchas, riega nuestra aridez, cura nuestras heridas. Ven a suavizar nuestra dureza, enciende nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos. Concede a tus fieles que en ti confían, tus siete dones sagrados (tus siete dones sagrados). Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría (danos tu alegría). A---mén. Amén, Aleluya. Aleluya. Alelu-ya.
47Secuencia para Corpus ChristiAndrea Gerbán
Joel Soria Carrizo
L T. Litúrgico adaptado
M H. Gimenez
(huayno) Glorifica, Sión, a tu Salvador, aclama con himnos y cantos a tu Jefe y tu Pastor. Glorifícalo cuanto puedas, porque él está sobre todo elogio y nunca lo glorificarás bastante. El motivo de alabanza que hoy se nos propone es el pan que da la vida. El mismo pan que en la Cena Cristo entregó a los Doce, congregados como hermanos. Porque hoy celebramos el día en que se renueva la institución de este sagrado banquete. (baguala) Lo que Cristo hizo en la Cena, mandó que se repitiera en memoria de su amor. en memoria de su amor. Instruidos con su enseñanza, consagramos el pan y el vino para el sacrificio de la salvación. Es verdad de fe para todos los cristianos que el pan se convierte en la carne, y el vino, en la sangre de Cristo. Bajo la forma del pan y del vino, que son signos solamente, se ocultan preciosas realidades. Su carne es comida, y su sangre, es bebida, pero bajo cada uno de estos signos, está Cristo todo entero. (cueca) INTRO: 2 vueltas Este es el pan de los ángeles, convertido en alimento de los hombres peregrinos: es el verdadero pan pan de los hijos, que no se debe tirar a los perros. Varios signos lo anunciaron: el sacrificio de Isaac, la inmolación del Cordero pascual y el maná que cubrió a nuestros padres. la inmolación del Cordero pascual y el maná que cubrió a nuestros padres. Jesús, buen Pastor, pan verdadero, ten piedad de nosotros: cuídanos y apaciéntanos permítenos contemplar los bienes eternos en la tierra, en la tierra de los vivientes. Tú, que lo sabes y lo puedes todo, tú, que nos alimentas en este mundo, conviértenos en tus comensales del cielo, en tus coherederos y amigos, junto con todos los santos. Amén. Aleluia.
48Secuencia PascualGrupo de cantos de la Capilla del MarínL T. Litúrgico adaptado
M C. Anastasi
Cristianos, ofrezcamos al Cordero Pascual nuestro sacrificio de alabanza, porque ha redimido a las ovejas, Cristo, el inocente, las llevó junto a su Padre. La muerte y la vida se enfrentaron, lucharon en un duelo admirable, el Rey de la Vida estuvo muerto, pero nuestro Rey ahora vive. Dinos, María Magdalena, ¿qué viste en el camino? "He visto el sepulcro del Cristo viviente, la gloria del Señor Resucitado; he visto a los ángeles, testigos del milagro, he visto los vestidos y el sudario". "¡Ha resucitado mi esperanza! Cristo los espera en Galilea". Verdaderamente ha resucitado. Tú, Rey victorioso, ¡ten piedad! (x2) A---mén, Aleluya.
49Te diré mi amorMisioneras DiocesanasL T. Litúrgico adaptado
M H. Gómez Carrillo
Te diré mi amor, Rey mío, en la quietud de la tarde, cuando se cierran los ojos y los corazones se abren. Te diré mi amor, Rey mío, con una mirada suave, te lo diré contemplando tu cuerpo que en pajas yace. Te diré mi amor, Rey mío, adorándote en la carne, te lo diré con mis besos, quizá con gotas de sangre. Te diré mi amor, Rey mío, con los hombres y los ángeles, con el aliento del cielo que espiran los animales. Te diré mi amor, Rey mío, con el amor de tu Madre, con los labios de tu Esposa y con la fe de tus mártires. Te diré mi amor, Rey mío, ¡Dios del amor más grande! ¡Bendito en la Trinidad, que has venido a nuestro valle!
50Vengan cantemos (salmo 94)María Pizarro y Tute BarbozaL T. Litúrgico adaptado
L T. bíblico adaptado
M M. Pizarro Posse
M M. Barboza
¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor! (Bis) ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, dándole gracias! (Bis) El Señor es grande, en su mano está la tierra, suyas son las montañas; y el mar. Vengan y cantemos a la Roca que nos salva. Aclamemos con música al Señor. Él es nuestro Dios, y nosotros sus ovejas. ¡Entren los que quieran adorarlo!