Soy la Iglesia que canta

Álbum

Soy la Iglesia que canta

Misioneras Diocesanas

1994 · 12 cantos

Este álbum intenta recoger y transmitir algo de esta experiencia que es nuestra por ser de la Iglesia, la discípula fiel que en medio de tentaciones y dificultades sigue a su Señor. Esperamos que pueda ayudarlos también a ustedes a encontrarse con Jesús y recorrer con ÉL el camino de la vida.

Cantos del álbum

# Título Intérprete Autor Litúrgica Herramientas Letra
1Soy la Iglesia que cantaMisioneras DiocesanasL M. Mazzini
M H. Gómez Carrillo
Soy la Iglesia que canta a su Espo--so y Señor, me dio a luz el amor de Jesús Crucificado. Libre de toda mancha me quiso unida a Él para siempre en el amor y la fidelidad. De su plenitud todo lo recibo, Él me alimenta y Él me cuida. Y aunque camine entre tentaciones y dificultades no desfallece mi fidelidad. El Espíritu Santo me ha--ce fecunda, acercando a los hombres a su Dios. En esto consiste mi alegría en esta tierra, no descansaré hasta que vuelva el Señor. En mi destierro mi deseo está en el Cielo, donde vivo escondida con Cristo en Dios. Y plena de hijos, como Esposa digna de Jesús, quiero llegar por el camino de la Cruz, a la Casa del Padre. Aa--aa--a-mén.
2Mujer MorenaMisioneras DiocesanasLM H. Gómez CarrilloMujer Morena, de ojos bajos, mirá a tus hi----jos. ¿No son los más pequeños de tus hijitos? Mujer morena, Santa María de Guadalupe, hacelos parecidos a tu Jesús. Mujer morena, de manos juntas, pedí por e-----llos. ¿No son los más pequeños de tus hijitos? Mujer morena, Santa María de Guadalupe, que tengan alegría en el corazón. Mujer morena, guardalos dentro de tu corazo----ón. ¿No son los más pequeños de tus hijitos? María Morena, Santa María de Guadalupe, que como el de Jesús tengan el corazón. Mujer morena, Santa María de Guadalupe, llévale al Padre Dios nuestra oración, llévale al Padre Dios nuestra oración.
3Cántaro de barroMisioneras DiocesanasL M. Menapace
M H. Gómez Carrillo
Amasar con cariño mi tierra aceptando el fracaso parcial, entregar a la historia mi barro hecho cántaro, pleno y total. Lo que siento tapera en mi vida, para Dios es etapa tal vez, provisorio proyecto de barro que cacharro algún día ha de ser. Cha' que es duro creer en la historia y aceptar los proyectos de Dios, esperar en silencio su fuego, el que Él para mí destinó. En sus manos mi greda se afina, se hace pasta capaz de moldear, va creciendo despacio por dentro, va dejando proyectos detrás. Desde el fuego final de la muerte hecho cántaro regresaré, en vasija, silencio y servicio para el pueblo que habrá de nacer.
4Amigos en JesúsMisioneras DiocesanasL M. Mazzini
M H. Blanco
Y es pro---o---pio del que am---a el calla---rse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar. Tus ojos dejan ver el corazón, como ventana puedo ver lo que hay en vos. Y así el silencio, amigo, no nos aburrirá, y en tus ojos leeré la verdad. Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar. Mi vida yo daré junto con mi amor. Lo hizo Jesús por mí, yo lo haré por vos. Como el grano de trigo para crecer tendremos que morir para nacer. Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar.
5Letanías al Espíritu SantoMisioneras DiocesanasLM H. Gómez CarrilloEl Espíritu es como el viento, sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Hay que ser como hoja seca y dejarse lle--var. Espíritu Santo, ven a nosotros... (ven a nosotros...) Don del Amor, ven a nosotros... (ven a nosotros...) Fuente de gracia, ven a nosotros... (ven a nosotros...) Consolador, ven a nosotros... (ven a nosotros...) Santificador, ven a nosotros... (ven a nosotros...) Alma de la Iglesia, ven a nosotros... (ven a nosotros...) Ven, Espíritu, a nuestras almas, quema nuestros corazones con el fuego de tu amor. Ayúdanos a amarnos de verdad. Haz del nuestro un Pueblo Santo que viva en la unidad Ven a nosotros, alégranos, haz que vivamos en el amor. (Ven a nosotros, alégranos, haz que vivamos en el amor.) Se repite esta última estrofa y su contestación tres veces.
6Los yuyos de mi tierraMisioneras DiocesanasL M. Menapace
M H. Blanco
Achicate hermano, no busqués la loma, andá por los bajos, pisá el trebolar. No temas el charco que el agua es playita, y el barro del campo no sabe ensuciar. Si querés altura mirá las estrellas, donde anida el rumbo que conduce a Dios. No niegues tu rostro al ala del viento, ni cubras tu frente por no ver el sol. No vendas distancias por comprar sosiego, no dejes taperas después de acampar. Tené fe en la huella, buscá el horizonte. De seguro un día lo habrás de alcanzar. Florecé a los vientos como lo hace el cardo que, llegado a seco, libera el pompón. No apures la historia, no arríes tus banderas. Confiá en tus hermanos, como ellos en vos. Vení, matearemos despacito juntos. Me hablarás de lucha, te hablaré de fe, y al final del día nos daremos cuenta de que en igual senda andamos tal vez. Cuando el sol se vaya y la tarde caiga, se abrirán los ojos al partir el pan. Y entonces sabremos que por el camino nos venía arreando el Dios de la paz.
7Morir en septiembreMisioneras DiocesanasL M. Menapace
M H. Blanco
Buscando una huella me largué a los rumbos y anduve caminos amando el tierral. La huella se alarga, la meta no llega, la estrella me invita a seguir nomás. Amé los caminos que creía míos hoy veo que aquellos son sólo de Dios. Voy dejando amigos que toman desvíos, misterios distintos del que tengo yo. Todo lo que vive hacia allá camina, sigue el mismo rumbo que camino yo. Un día el encuentro volverá a reunirme con los que he dejado por buscar a Dios. Morir en septiembre cuando todo estalla blanquea el ciruelo despertando en flor, cuando el duraznero se viste de nuevo y todo renace a mi alrededor. Dejar el invierno como algo pasado al que no se vuelve para nostalgiar, meterse en la vida, brotar en la tierra, y con ella irse para el más allá. Si busco la vida no hay otro camino, es duro morirse pero hay que morir. Sangrando en la huella me voy sur adentro, no puedo negarte de nuevo mi sí.
8Las BienaventuranzasMisioneras DiocesanasLM H. Gómez CarrilloFelices los de espíritu de pobre, de ellos es el Reino de los Cielos. Felices los que ahora están sufriendo, van a recibir un profundo consuelo. Felices los que con paciencia esperan, de ellos será la tierra en herencia. Felices los hambrientos de justicia, van a ser saciados y tendrán la vida. Esta es tu Buena Nueva, Jesús manso e’ corazón. Este es el Evangelio en el que quiero creer. Enseñame a vivirlo para darlo a conocer, dame tu mirada nueva, hacé más honda mi fe. Felices los que tienen compasión, en Dios van a encontrar mucho perdón. Felices los de corazón limpio, en sus vidas ellos van a ver a Dios. Felices todos los que buscan paz, porque hijos de Dios los llamarán. Felices los perseguidos por buenos, para ellos es el Reino de los Cielos. Felices cuando por Mí los persigan, alégrense y muéstrense contentos, ya saben que así sufren los profetas, van a recibir el premio en el cielo. Felices los que creen en el Señor que cumple sus promesas por amor. Cantemos con alegría y cariño, al Buen Padre que nos regaló a su Hijo.
9Con alma de niñoMisioneras DiocesanasLM H. Gómez CarrilloUn niño en brazos de su madre se duerme ya, acaba de mamar, se siente muy feliz, y antes de dormirse sonríe al amor que le sonríe. No piensa por qué recibe tanto amor, confía en él, y se abandona en paz se sabe protegido, seguro en esos brazos, responde con amor al amor. Como un niño en brazos de su madre quiero vivir confiando en mi Dios, y no pretender más que lo que pretende un niño, y esperar en el amor del Señor. Como un niño pequeño en brazos de su madre, así quiero vivir en Dios, en Dios.
10De quién es esa vozMisioneras DiocesanasL F. Bernárdez
M H. Blanco
¿De quién es esa voz que va conmigo por el desierto de la noche oscura? ¿De quién es esa voz que me asegura la certidumbre de lo que persigo? ¿De quién es esa voz que no consigo reconocer en la tiniebla impura? ¿De quién es esa voz cuya dulzura me recuerda la voz del pan de trigo? ¿De quién es esa voz que me serena? ¿De quién es esa voz que me levanta? ¿De quién es esa voz que me enajena? ¿De quién es esa voz que cuando canta, de quién es esa voz que cuando suena, me anuda el corazón y la garganta?
11Salmo 115Misioneras DiocesanasL T. bíblico adaptado
M H. Gómez Carrillo
¿Cómo te pagaremos todo el bien que nos hiciste? Nuestro Dios es compasivo está lleno de ternura; Él cuida de los pequeños, libró mi vida de la muerte. ¿Qué le daré a mi Señor por todo el bien que me hizo? Voy a cumplir mis promesas en la presencia de su pueblo. Alzaré el cáliz que da vida Y alabaré su Nombre. Voy a cumplir mis promesas en la presencia de su pueblo.
12Zamba de la VirgenMisioneras DiocesanasLM H. Gómez Carrillo(Intro) Hijos míos... Jesús, el Señor, mi Hijo y mi Dios, al pie de la Cruz me hizo Madre de la Iglesia. Y por eso estoy aquí esta noche, junto a ustedes, rezando, en silencio, esperando su promesa. Recemos, recemos, no paremos de rezar, abramos el corazón para que Él pueda entrar, vaciémoslo de todo para que Él tenga lugar. Recemos, recemos, no paremos de rezar. Hijos míos... El Espíritu nos guiará a la Verdad, nos dará alegría, amor, paciencia y paz. Recemos, hijos míos, no paremos de rezar, pidamos al Padre el Agua Viva. Recemos, recemos, no paremos de rezar, abramos el corazón para que Él pueda entrar, vaciémoslo de todo para que Él tenga lugar. Recemos, recemos, no paremos de rezar. Hijos míos...