Salmos Criollos
Mamerto Menapace
Artista
| Título | Año | Canciones | Detalle | |
|---|---|---|---|---|
![]() | Salmos CriollosMamerto Menapace | 1980 | 10 |
| Título | Intérprete | Autor | Litúrgica | Herramientas | Letra | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Cántaro de barro | Misioneras Diocesanas | L M. Menapace M H. Gómez Carrillo | Amasar con cariño mi tierra aceptando el fracaso parcial, entregar a la historia mi barro hecho cántaro, pleno y total. Lo que siento tapera en mi vida, para Dios es etapa tal vez, provisorio proyecto de barro que cacharro algún día ha de ser. Cha' que es duro creer en la historia y aceptar los proyectos de Dios, esperar en silencio su fuego, el que Él para mí destinó. En sus manos mi greda se afina, se hace pasta capaz de moldear, va creciendo despacio por dentro, va dejando proyectos detrás. Desde el fuego final de la muerte hecho cántaro regresaré, en vasija, silencio y servicio para el pueblo que habrá de nacer. | ||
| 2 | En memoria tuya | Grupo Pueblo de Dios | L M. Menapace M J. Maddío | Llegada la hora del retorno al Padre, sabiendo que iba camino a la Cruz reunió a sus amigos en última cena y nos dio su Cuerpo el Señor Jesús. EN MEMORIA TUYA, CRISTO REDENTOR, VAMOS A TU MESA EN SEÑAL DE AMOR. Profundo misterio de amor y ternura de querer quedarse antes de partir, de dejar su Sangre en última Cena, de darla en bebida antes de morir. "Tómenlo y coman, pues esto es mi Cuerpo" les dijo rompiendo en su mano un pan. "Tómenla y beban, pues esta es mi Sangre, la que por ustedes he de derramar" Y hagan lo mismo cuando se reúnan sabiendo que un día he de retornar para convidarlos a beber unidos de aquel Vino nuevo que el Padre ha de dar. (Para adoración o bendición) Por eso, inclinados su cuerpo adoramos y aunque nada vemos nos basta creer. El antiguo rito ha dejado paso a su Sacramento, Misterio de Fe. A Ti Jesucristo te damos la gloria porque Tu nos diste el don del Amor. A Ti la victoria, honor y alabanza porque estás sentado al lado de Dios. | ||
| 3 | Envíanos Padre | Grupo Pueblo de Dios | L M. Menapace M J. Maddío | Envíanos, Padre, tu Espíritu Santo que nos prometiera tu Hijo el Señor. Que venga a tu Iglesia con sus siete dones y nos dé el coraje de vivir tu amor. Que nos dé su Ciencia, su Sabiduría, el Entendimiento y el don de oración. Nos traiga el Consejo, la Piedad de hijos, nos dé Fortaleza y el Temor de Dios. Sus lenguas de fuego, repártelas, Padre, y danos a todos la paz y el amor. Tu Espíritu Santo nos llene de gozo y sea en nosotros Palabra de Dios. | ||
| 4 | Los yuyos de mi tierra | Misioneras Diocesanas | L M. Menapace M H. Blanco | Achicate hermano, no busqués la loma, andá por los bajos, pisá el trebolar. No temas el charco que el agua es playita, y el barro del campo no sabe ensuciar. Si querés altura mirá las estrellas, donde anida el rumbo que conduce a Dios. No niegues tu rostro al ala del viento, ni cubras tu frente por no ver el sol. No vendas distancias por comprar sosiego, no dejes taperas después de acampar. Tené fe en la huella, buscá el horizonte. De seguro un día lo habrás de alcanzar. Florecé a los vientos como lo hace el cardo que, llegado a seco, libera el pompón. No apures la historia, no arríes tus banderas. Confiá en tus hermanos, como ellos en vos. Vení, matearemos despacito juntos. Me hablarás de lucha, te hablaré de fe, y al final del día nos daremos cuenta de que en igual senda andamos tal vez. Cuando el sol se vaya y la tarde caiga, se abrirán los ojos al partir el pan. Y entonces sabremos que por el camino nos venía arreando el Dios de la paz. | ||
| 5 | Morir en septiembre | Misioneras Diocesanas | L M. Menapace M H. Blanco | Buscando una huella me largué a los rumbos y anduve caminos amando el tierral. La huella se alarga, la meta no llega, la estrella me invita a seguir nomás. Amé los caminos que creía míos hoy veo que aquellos son sólo de Dios. Voy dejando amigos que toman desvíos, misterios distintos del que tengo yo. Todo lo que vive hacia allá camina, sigue el mismo rumbo que camino yo. Un día el encuentro volverá a reunirme con los que he dejado por buscar a Dios. Morir en septiembre cuando todo estalla blanquea el ciruelo despertando en flor, cuando el duraznero se viste de nuevo y todo renace a mi alrededor. Dejar el invierno como algo pasado al que no se vuelve para nostalgiar, meterse en la vida, brotar en la tierra, y con ella irse para el más allá. Si busco la vida no hay otro camino, es duro morirse pero hay que morir. Sangrando en la huella me voy sur adentro, no puedo negarte de nuevo mi sí. | ||
| 6 | Salmo Criollo 133 - Serenata de la anochecida | Las Voces de la Montaña | L T. bíblico adaptado M A. Morales | Intro: Guitarréenle a Dios Padre muchedumbre del Señor ya que siempre por su amor están viviendo en su toldo calentándose al rescoldo de su divino fogón, guitarréenle a Dios Padre muchedumbres del Señor. Y en las horas de la noche levanten su alma igualito que las palmas pa Bendecir al creador que los bendiga el Señor creador de cielo y Pampa que los bendiga el Señor creador de cielo y Pampa Y en las horas de la noche Levanten su alma Igualito que las palmas Pa bendecir al Creador Que los bendiga el Señor Creador del cielo y Pampa Que los bendiga el Señor Creador del cielo y Pa a a a mpa. | ||
| 7 | Salmo Criollo 139 - Yo confío en vos | Las Voces de la Montaña | L T. bíblico adaptado M A. Morales | Líbrame de aquellos hombres que nos tratan con violencia; bis tienen sucia la conciencia y la pelea les gusta, con su lengua nos asustan por el veneno que encierra. Defendeme del malvado que abusa de los demás; traban al hombre de atrás, son soberbios y tramposos; en mi camino abren pozos y trampas para atrapar. YO CONFÍO EN VOS, MI DIOS: ESCÚCHAME EL ALARIDO, SOS VOS QUIEN ME HA PROTEGIDO EL DÍA DEL ENTREVERO; QUE NO TRIUNFE EL PENDENCIERO: QUÉMALES, SEÑOR, EL NIDO. No les permitas que triunfen, empónchalos de vergüenza, bis retorcelos como trenza, mandalos nomás al hoyo, que no encuentren nunca apoyo, que la desgracia los venza. Es cierto que nuestro Dios defiende al que está afligido, al que es pobre y perseguido por la malicia del hombre. Que alaben su santo Nombre los que en Él hayan creído. | ||
| 8 | Salmo criollo 148 – Alabe al Señor la Tierra | Mamerto Menapace Las Voces de la Montaña | L M. Menapace L T. bíblico adaptado M A. Morales | Canten a Dios en el cielo, Canten a Dios en la altura, el ángel con su hermosura, las estrellas con su brillo, el sol, la luna, los grillos, la noche con sus creaturas. Que le cante el firmamento, las aguas que allí se anidan, que alaben al que las cuida después de haberlas creado; El una ley les ha dado para siempre establecida. Alabe al Señor la tierra, los peces, la misma mar, rayos, granizos y nieve, el viento y la tempestad, las montañas y las sierras, monte salvaje o frutal; el puma entre las rocas, la oveja desde el corral, el tero en su blando vuelo, la iguana en el arenal. Y también los que gobiernan en esta tierra algún trozo, las muchachas y los mozos, los viejo y los changuitos alaben al Dios bendito, su Santo Nombre glorioso. Su gloria y su majestad son inmensas como el cielo, El es la fuerza y consuelo del pueblo que se ha elegido, Israel, el escogido para habitar en su suelo. | ||
| 9 | Salmo criollo 27 - Escucha la voz del ruego | Mamerto Menapace Las Voces de la Montaña | L T. Litúrgico adaptado M A. Morales | Te estoy llamando, Dios mío, escúchame, por favor; no vaya a ser tu silencio causa de mi perdición. Escuchá la voz del ruego, el balar de tu majada, cuando elevamos las manos hacia tu santa morada. No me mezclés con los malos cuando elijás tus rodeos; ellos hablan de la paz pero su hablar no es sincero. Tratalos según sus hechos, según su mala conducta; del árbol que él mismo planta hacele comer la fruta. --------- No conocen tus acciones ni las obras de tus manos; volales, Señor, el techo, que no puedan levantarlo. Bendito el Dios que me escucha, Es es mi fuerza y mi escudo; de corazón le doy gracias pues me salvó del apuro. Es fuerza para su pueblo y el apoyo de su jefe, bendice a los que son suyos, los ampara y los protege. Trátalo según sus hechos, según su mala conducta; del árbol que él mismo planta hacele comer la fruta. | ||
| 10 | Salmo Criollo 28 - La voz del Señor | Las Voces de la Montaña | L T. bíblico adaptado M A. Morales | Te estoy llamando Dios mío escúchame por favor no vaya a ser tu silencio causa de mi perdición. Escucha la voz del ruego el balar de tu majada cuando elevamos las manos hacia tu santa morada. No me mezcles con los malos cuando elijas tu rodeo ellos hablan de la paz pero su hablar no es sincero. Trátalos según sus hechos según su mala conducta del árbol que el mismo planta hacele comer la fruta. No conocen tus acciones ni las obras de tus manos volale Señor el techo que no puedan levantarlo. Bendito el Dios que me escucha el es mi fuerza y mi escudo de corazón le doy gracias pues me salvo del apuro. Es fuerza para su pueblo y el apoyo de su gente bendice a los que son suyos los ampara y los protege. Trátalos según sus hechos según su mala conducta del árbol que el mismo planta hacele comer la fruta. | ||
| 11 | Salmo criollo 4 - Salmo de anochecer | Mamerto Menapace Las Voces de la Montaña | L M. Menapace L T. bíblico adaptado M A. Morales | Escuchaste mi llamado porque mi causa era justa, y al embretarme la angustia contestaste a mi cencerro, como contestan los cerros a la voz del que pregunta. Hasta cuándo el hombre zonzo galopiará tras el viento enlazando pensamientos de mentira y vanidá Es que Dios con su amistá no es cosa de arrear con tientos Que sepan que Dios me oye y mi pedido ha escuchado, y al dormirse en su recado mediten ellos mi ejemplo debajo de ese gran templo que forma un cielo estrellado. Pero quizá hay quien se diga: La alegría no es pa mí, yo soy un pobre infeliz, su luz ya no me ilumina. Pero yo sé que Él camina a un paso detrás de mí. El Señor me puso dentro una alegría profunda, como la que hay cuando abunda el trigo, el vino, la carne; si hasta pa dir a acostarme mi custodia en Él se funda. | ||
| 12 | Salmo criollo 6 - Hasta cuándo Señor | Mamerto Menapace Las Voces de la Montaña | L M. Menapace L T. bíblico adaptado M A. Morales | No me reprendas con ira, no castigues con furor, no castigues con furor. Estoy sin fuerza y valor Se desparraman mis huesos Mi alma grita su rezo pero hasta cuando Señor. Mirame, libra mi alma Sálvame si me querés, Sálvame si me querés. Que en la muerte no hay revés ni retorno del infierno allí el tormento es eterno jamás se te vuelve a ver. Me consumo gimoteando moja mi almohada el llorar moja mi almohada el llorar. Mis lágrimas al brotar de pena nublan mis ojos como cordero entre abrojos que solo acierta a balar. Apártense malhechores Que Dios escuchó mi llanto Que Dios escuchó mi llanto. El ha visto mi quebranto y recibió mi plegaria y a la gente perdularia la corrió con el espanto. | ||
| 13 | Salmo Criollo 60 - El alero de Dios | Las Voces de la Montaña | L T. bíblico adaptado M A. Morales | Intro: Atendé cuando te llamo, escuchá, Señor, mi grito. Te invoco desde el destierro con el corazón marchito. Conducime hasta la Roca 1ue supera mi estatura. sólo Vos sos mi refugio, mi fortín allá en la altura. DO5+ LA7 YA QUE ESCUCHÁS MIS PLEGARIAS Y PUEDO SER TU APARCERO: DO5+ LA7 QUIERO VIVIR EN TU RANCHO, BAJO TU ALERO. Dale salud a nuestro jefe, que sus años sean dichosos. Que camine por tus sendas siendo leal y piadoso. Entonces podré cantarte recordando tu grandeza, y alabar tu santo Nombre cumpliéndote mis promesas. | ||
| 14 | Salmo Criollo 62 - Añoranza | Las Voces de la Montaña | L T. bíblico adaptado M A. Morales | Por vos madrugo Señor sediento de tu presencia sufre mi alma tu ausencia como el seco salitral tu gloria vengo a buscar añorando tu querencia. Ya que tu amor nos da vida mis labios te han de cantar siempre te he de recordar bendiciendo tu memoria si me has llenao con tu gloria como no me he de alegrar. Te recuerdo hasta de noche mientras mis sueños enriendo en vos mi refugio encuentro y a tu sombra hice mi nido solo tu rostro he querido como amor prendido dentro. Los que campean mi vida y buscan hacerme daño morirán en desengaño su muerte será violenta le comerán la osamenta los perros de algún extraño. Que viva el que nos gobierna que el Señor lo haga dichoso pero al hombre mentiroso que le haga callar la boca que el Señor es nuestra roca el Dios todopoderoso. Te recuerdo hasta de noche mientras mis sueños enriendo en vos mi refugio encuentro y a tu sombra hice mi nido solo tu rostro he querido como amor prendido dentro. | ||
| 15 | Salmo criollo 87 – Abandonao de tu mano | Mamerto Menapace Las Voces de la Montaña | L M. Menapace L T. bíblico adaptado M A. Morales | (RECITADO) De día te pido ayuda, de noche levanto el grito; que llegue hasta Vos mi queja, llegue hasta Vos mi alarido. Estoy cargado de penas, casi al borde del abismo: me cuentan como a finao que ya no aguanta el camino. Me espera un hoyo en la tierra como al muerto que se ha ido, abandonao de tu mano en las sendas del olvido. Ya me dan por enterrao en las tinieblas, perdido; me apretaste contra el brete, me echaste encima el castigo. Se alejaron de mi lado hasta mis mismos amigos; igual que a una sabandija me miran mis conocidos. Estaquiao y sin moverme toda la noche suspiro. ¡La pucha que apreta fuerte la manea del destino! (RECITADO)Todo el día estoy llamando buscando manos de amigo. ¿Será que te has de acordar cuando todo esté perdido? ¿O podrán agradecerte los que del todo se han ido? ¿Se cuentan tus maravillas en los pagos del olvido? Yo tengo un fueguito humilde dentro del alma, prendido; mientras espero que aclare suelo pegarle un soplido. ¿Se olvida el sol de salir cuando a la noche ha vencido? Mirame, Señor, la angustia, la traigo desde muy niño. La quemazón de tu incendio mi pajonal ha invadido, y la creciente del humo me ahoga como en un río. Lo mismo que una bandada dispararon mis amigos; y en medio de las cenizas la soledad es mi nido. |