Tú eres el que está a la puerta y llama (Vol12)
P. Eduardo Meana
Artista
| Título | Año | Canciones | Detalle | |
|---|---|---|---|---|
| Tú eres el que está a la puerta y llama (Vol12)P. Eduardo Meana | 2019 | 0 | ||
| Ya no temerás los terrores de la nocheP. Eduardo Meana | 2018 | 0 | ||
![]() | Declaración de Domicilio (Vol7)P. Eduardo Meana | 2004 | 0 | JesúsCristo: Raíz del tronco de Jesé. Grabado en vivo y en familia en los encuentros FEJOVEN '03 y FEJOVEN '04 Centro de Espiritua... |
![]() | A cada joven tu abrazo (Vol6)P. Eduardo Meana | 0 | JesúsCristo: tienes la Llave para abrir y cerrar. Con arreglos e interpretaciones de Kiki Troia: Junto a Raúl Gutta, Cinthia Marai... | |
| Esto que soy eso te doy (Vol2)P. Eduardo Meana | 3 | JesúsCristo: Grano de Trigo que cayendo das fruto. Junto con estos músicos amigos: Daniel Poli, Pablo Pupillo, Diego y Rodrigo Ber... | ||
| La belleza de las cicatrices (Vol 9)P. Eduardo Meana | 0 | JesúsCristo: Cordero de Dios, sacrificado y victorioso. Grabaciones primeras, de orígenes diversos, con sencillos arreglos de amig... | ||
| La otra mirada (Vol4)P. Eduardo Meana | 0 | JesúsCristo: Lucero que no tienes ocaso. Con estos músicos amigos: Kiki Troia, Santiago Ottaviano, Pablo Pupillo, Juan Ignacio Str... | ||
| La Playa (Vol11)P. Eduardo Meana | 0 | JesúsCristo: en tí se Ancla nuestra esperanza. Letra, música y voz: Eduardo Meana. Intrumentos, arreglos y voces: Kiki Troia. | ||
![]() | La pureza del corazón es querer una sola cosa (Vol10)P. Eduardo Meana | 0 | JesúsCristo Dios Hijo Salvador «I.Ch.T.Y.S.» Pez. Grabaciones primeras de orígenes diversos, con sencillos arreglos de amigos. Let... | |
![]() | Mapa del Tesoro (Vol5)P. Eduardo Meana | 0 | JesúsCristo: Tesoro escondido y encontrado. Junto con músicos amigos: Pablo Pupillo, Pablo Gadda, Silvio Nioi Varg, Nicolás Díaz P... | |
![]() | Mas allá de mis miedos (Vol1)P. Eduardo Meana | 7 | JesúsCristo: Alfa y Omega, principio y fin. Con arreglos de Rodrigo Bermúdez, Pablo Pupillo y Diego Bermúdez | |
![]() | Queridos hijos (Vol8)P. Eduardo Meana | 1 | JesúsCristo: vences en el Árbol de la Vida. Grabaciones primeras, de orígenes diversos, con sencillos arreglos de amigos. Letras,... | |
![]() | Visita de las reliquias de Don BoscoP. Eduardo Meana | 0 | Letras y Músicas, voz y arreglos: Eduardo Meana. Coros y arreglos: Kiki Troia. Grabación y Masterización: Kiki Troia con Jonatán N... | |
| Vivir bajo presión (Vol3)P. Eduardo Meana | 2 | Junto con estos músicos amigos: Daniel Poli, Pablo Pupillo, Rodrigo Bermúdez, Santiago Ottaviano, Martín Yubro, Diego Bermúdez, Be... |
| Título | Intérprete | Autor | Litúrgica | Herramientas | Letra | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Alianza | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Te amé con todo mi amor, te rescaté del horror y te curé en el desierto. Calmé tu hambre y tu sed, con juramento sellé un pacto de amor eterno. Oh, ¿por qué entonces te rebelaste? Fueron sordos a mi voz tus oídos y ahora estás tan sin luz, estás perdido. ¿Por qué no vuelves hijo mío si está en mis brazos tu lugar? Si tú conoces el camino, ¿por qué, por qué esperar? ¿Por qué no vuelves pueblo mío? Te abro la fuente del perdón, que resplandezca nuestra alianza, será un lazo de amor. Mi rayo resplandeció, tu corazón aprendió, que son mi amor y justicia. Probaste mi intimidad, Mi ley que es miel de bondad Para curar tu malicia. Oh, ¿por qué, entonces, te separaste? Te apoyaste en lo que es nada y vacío y ahora estás desolado, estás herido. ... hola " chau | ||
| 2 | Canción de madrugada (María Magdalena) | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Voy a Vos, recorriendo mi desierto con el corazón despierto por tu cruz y tu amista a ad. Esa cruz clavó mi alma con tu cuerpo pero sé que no estás muerto juraste regresar. Oh Jesús, sé que estás vivo, Si vos vivís, yo también estoy vivo. No es verdad que esa noche hayan quedado para siempre silenciados tu mirada y tu abrazo. Regresé, yo soy la vida entregada y al alba resucitada, viviente vencedor. No es verdad que lo turbio de mi vida, mi vergüenza, mis heridas son más fuertes que tu amor. Si en la cruz al ladrón le diste abrigo es que tu nombre es Amigo, tu regalo el perdón. Sí, Jesús, sos aquel en quién creemos, al que amamos y no vemos, nuestro hermano nuestro Dios. Llámanos, te escuchamos y seguimos que es verdad que estamos vivos, nuestra vida sos Vos. | ||
| 3 | Canción de Zaqueo | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | El día es hoy, la hora ya, pronto, Jesús, por mi vida pasarás. Sé que tu amor es fuerte, quiero trepar y verte. Ven a mi casa, a mi hogar, que hace tiempo guardo un lugar y llevo dentro tantos deseos de conversar. Ven a mi casa, a mi hogar, que con vos se va a iluminar, y ese rincón oscuro y cerrado abre de par en par, y sea tuyo lo que es mío, tuyo mi hogar. No sé por qué estoy aquí, quiero guardar tus ojos dentro de mí, porque miraste hondo, lo comprendiste todo. Él que me amó sin despreciar, y me buscó y me vino a visitar. Le devolvió a mis manos un latido de hermano. | ||
| 4 | Canción para el manso Rey | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Largo camino por detrás, tu hora acaba de llegar, Jerusalén está cerca. Junto a los tuyos entrarás, brillan tu gloria y tu humildad, ¿oyes cantar la gente? ¡Hosanna a mi Señor! ¡Gloria a mi Señor! ¡Bendito el Reino que viene! ¡Hosanna a nuestro Rey! ¡Gloria al manso Rey que viene en nombre del Señor! Mantos que son alfombra real, ramos, cortejos sin igual ¡Tú eres el esperado! Si alguno los quiere acallar, hasta las piedras gritarán que Cristo ha llegado. Es de los jóvenes la voz, de los sencillos el clamor, ellos te han reconocido. Otros planean la traición y cambiarán esta canción, ¡pedirán muerte a gritos! Sabes que te rechazarán y lloras hoy por la ciudad, ¡Si oyeran hoy tu mensaje! Habrá un Cordero que inmolar, habrá una Pascua que velar, ¡hasta que el canto estalle! | ||
| 5 | Creemos en el Dios que ama a los jóvenes | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Creemos en el Dios que ama a los Jóvenes. Creemos en el Dios que ama a los Jóvenes. Porque es un amor especial, un amor de predilección, su mirada es tan paternal tan gozosa el verlo crecer. Siento cómo quiere abrazar el alma de cada uno ya, cómo quiere a cada joven alcanzar. Sigo al Cristo que pide hoy, dejen que ellos vengan a mí, entre ellos él quiere estar, muy a gusto se siente allí. Y yo estoy también por ahí, a ese encuentro me asomo feliz, Cristo y los jóvenes son mi lugar. Ese amor hasta en el peor, y más turbio mundo interior, busca y siempre sabe encontrar, fondos de inocencia y de luz. Territorio virgen, quizás, que semilla buena espera aún, y el sudor amigo de algún sembrador. Un amor que da libertad, y al rebelde aún quiere amar, y que atrae con suavidad, y al ajeno sabe esperar. Agridulce es la libertad, los hijos la aprenden con dolor, y el Padre es paciente y es educador. | ||
| 6 | El barro que amo | CUV Ministerio de Música | LM P. Meana | Yo sí que te conozco, tu vida está en mis manos. Sos el barro que formo, vos sos el barro que amo. (X2) Déjame que te sople mi aliento, déjame modelarte a mi imagen, déjame darte una forma nueva, deja a tu alfarero que trabaje. Un barro dócil que confía en su artesano, barro que se funde y nace un nuevo vaso, donde lleves el tesoro de mi vida y de mi abrazo. Volver al barro para sentir mi presencia, embarrarse para ganar transparencia. Barro abierto al soplo nuevo, que hace nueva la existencia. Déjame que te sople mi aliento... Yo sí que te conozco... Y tenele paciencia a tu barro, y tenele confianza a mis tiempos, y mirá como ejerzo este oficio y volvete también alfarero. El "día a día" es taller simple y fraterno donde imaginar lo valioso y lo bueno, donde modelar pacientes el diseño de lo nuevo. Volver al barro es consagrar lo cotidiano, es involucrarse quedando embarrados, es cuidar y amar el rostro bello y frágil de lo humano. Y tenele paciencia a tu barro... Yo sí que te conozco... (X2) | ||
| 7 | El cazador | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Me has forjado caminante, buscador de horizontes más lejanos y claros, más lejanos y claros. Ser un rastreador paciente de tus huellas amadas es la Cruz que yo abrazo, es la Cruz que yo abrazo. Señor, que esté mi corazón velando ardiente. Cuida que no me olvide de mi destino. Que nunca la soberbia esté en mi frente. Mantenme como humilde peregrino, cazador paciente, viajero en camino. Como el cazador que anhela y no alcanza su presa, desfallezco y me canso, desfallezco y me canso. Me detengo y eso es vano, sólo vivo si pongo mi esperanza en lo arduo, mi esperanza en lo arduo. Si mi marcha te conmueve y alivianas mi carga, y agilizas mis pasos, y agilizas mis pasos. Nos veremos una aurora y sabré al alcanzarte que soy yo el alcanzado, que soy yo el alcanzado. | ||
| 8 | En mi Getsemaní | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Para que mi amor no sea un sentimiento tan sólo de deslumbramiento pasajero, para no gastar mis palabras más mías, ni vaciar de contenido mi "te quiero". Quiero hundir más hondo mi raíz en Ti y cimentar en solidez éste mi afecto, pues mi corazón que es inquieto y es frágil sólo acierta si se abraza a tu proyecto. Más allá de mis miedos, más allá de mi inseguridad, quiero darte mi respuesta. Aquí estoy para hacer tu voluntad, para que mi amor sea decirte sí hasta el final. Duermen su sopor y temen en el huerto ni sus amigos acompañan al maestro. Si es hora de cruz, es de fidelidades pero el mundo nunca quiere aceptar esto. Dame comprender Señor tu amor tan puro, amor que persevera en cruz, amor perfecto; dame serte fiel cuando todo es oscuro, para que mi amor sea más que un sentimiento. No es en las palabras ni es en las promesas donde la historia tiene su motor secreto, sólo es el amor, en la cruz madurado, el amor que mueve a todo el universo. Pongo mi pequeña vida hoy en tus manos por sobre mis seguridades y mis miedos, y para elegir tu querer y no el mío hazme en mi Getsemaní fiel y despierto. | ||
| 9 | Esto que soy, eso te doy | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | A veces te pregunto "¿por qué yo?" y sólo me respondes "porque quiero". Es un misterio grande que nos llames así, tal como somos, a tu encuentro. Entonces redescubro una verdad: mi vida, nuestra vida es tu tesoro. Se trata entonces, sólo de ofrecerte con todo nuestro amor esto que somos. ¿Qué te daré? ¿Qué te daremos si todo, todo es tu regalo? Te ofreceré, te ofreceremos esto que somos, esto que soy, eso te doy. Esto que soy, esto es lo que te doy. Esto que somos, es lo que te damos. Tú no desprecias nuestra vida humilde, se trata de poner todo en tus manos. Aquí van mis trabajos y mi fe, mis mates, mis bajones y mis sueños, y todas las personas que me diste desde mi corazón te las ofrezco. Vi tanta gente un domingo de sol, me conmovió el latir de tantas vidas, y adiviné tu abrazo gigantesco, y sé que sus historias recibías. Por eso tu altar luce vino y pan: son signo y homenaje de la vida, misterio de ofrecerte y recibirnos, humanidad que Cristo diviniza. | ||
| 10 | Haciéndote pan | Coro Pascua Joven | LM P. Meana | Comenzaste a hacerte pan en Belén, sol pequeñito en nuestra noche. Aprendiste en Nazaret, de ellos dos, el gesto manso de la entrega. Pibe que en Jerusalén te abrazaste de un vez a las cosas de tu Padre, debe tu cuerpo crecer para poderse ofrecer como Pan a nuestro hambre. Mi Cuerpo es esto (soy Yo), mi Sangre es esta (soy Yo), que por ustedes doy. Coman y beban (soy Yo), crean y vivan (soy Yo), que para siempre soy. ¡Soy Yo, soy Yo, soy Yo! Se multiplicó tu amor, se partió, todos saciados aun sobraba. Se mostró tu intimidad, eres pan que sólo vive por donarse. Noche de Jerusalén, Cristo Pan entrégate, eres tú nuestro cordero. Cena, huerto, beso y cruz y tu entrega Pan Jesús fue más fuerte que el madero. | ||
| 11 | Hasta dar la vida | Coro Pascua Joven | LM P. Meana | Hablame ya, amigo, al corazón. Descansa en vos mi frente, mi vida en vos. Porque me rescataste del fatal secuestro, porque me liberaste de mi eterna tumba. Porque me amaste hasta dar la vida. (BIS) Tan asombrado miro, todo acabó. Manso te has dormido, hermano y Dios. Muriendo descuajaste mi árbol más sombrío, muriendo conquistaste el centro de mí mismo. Partir en una mesa y no guardar, soltar y echar a vuelo, ya no aferrar. Yo recibí al nacer mi moneda dorada, no la atesoraré, quiero verla entregada. Cruzaré este mar (hasta dar la vida), me levantaré (hasta dar la vida), y saldré de mí (hasta dar la vida). | ||
| 12 | Las siete palabras | Coro Pascua Joven | LM P. Meana | Jesús Nazareno, Rey de los judíos, Jesús de las siete palabras y un grito. Corazón amigo, corazón herido, corazón de Cristo Jesús, yo confío en vos. "Ahí está tu Madre, ahí está tu hijo". "Conmigo estarás hoy en el Paraíso". "Perdónalos, Padre, no saben lo que hacen". "Dios mío, por qué me abandonaste". Dijo "tengo sed", lanzó un fuerte grito, "en tus manos, Padre, yo pongo mi espíritu". "Todo está cumplido" y entrega su aliento, y mana agua y sangre del costado abierto. | ||
| 13 | Necesito de tu amor | Coro Pascua Joven | LM P. Meana | Necesito tanto, necesito tanto, necesito de tu amor. Necesito al fin tocarte, aunque sea solamente, en el borde de tu manto y en el medio de la gente; y sentir que de vos viene esa fuerza que me cura, tantos años de esperar y de amargura. Necesito estar con Vos, bastará tocar tu manto, porque en Vos esta el poder de enjugar por fin mi llanto. Sueño con volver a casa y que vuelva la alegría, y mi vida pueda al fin llamarse vida. ¡Necesito de tu amor! (X3) Necesito estar más cerca, cerca de tu compasión, tengo que jugarme todo, sé que eres el Señor. Todo, todo lo he perdido y mi pena sigue abierta, pero espero un signo y mi fe está alerta. Sentirás al lado tuyo que hay un pobre que se acerca, muy pequeño y que te toca con los ojos en la tierra; pero lleno de esperanza, de esperanza y decisión de alcanzarte y alcanzar tu corazón. ¡Necesito de tu amor! (X3) Toda mi fragilidad y mis años lastimados, esta historia que no cesa de sangrar y de mancharnos; esta herida que no cierra y esa herida en cuerpo y alma tocará tu cuerpo santo y tendrá calma. Porque creo que sos Vos nuestra fuente escondida, y alcanzarte es alcanzar como el centro de la vida. Toco el borde de tu alma y es un nuevo nacimiento, y se está curando el centro de mi centro. | ||
| 14 | Si quieres te acompaño en el camino | CUV Ministerio de Música | LM P. Meana | Si quieres te acompaño en el camino, y en el camino vamos conversando. Y al conversar tus hombros se descargan; descargas, pues tu peso voy llevando. Pues pesa el peso de tu desencanto y es tu resignación aún más pesada. Pero te sostendré, pues ya sostuve la cruz de toda cruz en mis espaldas. Me duele que te alejes de los tuyos, y el creciente dolor de tu aislamiento pues toda mi pasión es ver reunidos a los hijos de Dios que andan dispersos. Yo sé que ya no crees en nuestro sueño, buscas seguridad retrocediendo. Pero hasta en dirección equivocada, lo mío es ir contigo compañero. Si quieres te acompaño en el camino, si quieres hoy me quedaré contigo. Si quieres te acompaño en el camino, si quieres hoy me quedaré contigo. Escucha profecías, peregrino, no seas testigo de desesperanza. Es hora que levantes la cabeza y, aunque anochece, alientes la confianza. Pues es posible ver de otra manera la trama que se te hizo tan confusa. ¿No ves el hilo de oro de la pascua que rediseña todo lo que cruza? ¿No ves que desde dentro de las muertes la muerte fue implotada y ya no mata? Y se revela el nombre de la vida, y el nudo que te ataba se desata. Partir juntos el pan en nuestra mesa descifra quienes somos y seremos. La Pascua nos irrumpe amor de amores, Lo más vivo venciendo lo más muerto. Si quieres... Por fin sabrás quien soy, sabrás quién eres, mientras despiertas del antiguo sueño. Y entenderás que es fiel a sus promesas el Dios que prometió ser compañero. Y de la historia mía y de la tuya ya no te escaparás ni tendrás miedo. Verás la historia como historia abierta y la esperanza arder su ardor sereno. Y sentirás nostalgia de tu gente y querrás compartir tu aliento nuevo. Sin más demora, ponte ya en camino, sin más demora, ponte en medio de ellos. Y brillará en tu fe de caminante mi nombre y mi misterio de camino. Y de mi fiel estar acompañado, tu amor de acompañante será el signo. Si quieres... | ||
| 15 | Si tu no vienes | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Si Tú no vienes, nos faltarán las alas para la plegaria, desgastaremos el silencio y las palabras si en lo escondido tu voz no clama. Si Tú no vienes, será imposible el abrazo del reencuentro con el hermano que la ofensa puso lejos si Tú no enciendes de nuevo el fuego. Pero si vienes a recrearnos y con un soplo das vida al barro, como un artista irás plasmando un rostro nuevo de hijos y hermanos, por eso ven, Espíritu Santo, ven, Espíritu Santo, ven. Si Tú no vienes, olvidaremos la esperanza que llevamos, sucumbiremos al desánimo y al llanto si Tú no vienes a consolarnos. Si Tú no vienes, evitaremos el camino aconsejado por el Señor de las espinas y el calvario si Tú no vienes a recordarlo. Pero si vienes a sostenernos y nos conduces como un maestro, en nuestra carne se irá escribiendo cada palabra del Evangelio, por eso ven, Espíritu Santo, ven, Espíritu Santo, ven. Si Tú no vienes, nuestra mirada será ciega ante tu rostro, la poca fe dominará lo cotidiano si no nos donas el ser más sabios. Si Tú no vienes y no sacudes con tu viento nuestra casa y con tu sello de profeta nos consagras, tendremos miedo si no nos cambias. Pero si vienes y en el silencio del alma escribes renglones nuevos, entre nosotros se irá tejiendo la historia cierta del Nuevo Reino, por eso ven, Espíritu Santo, ven, Espíritu Santo, ven. | ||
| 16 | Siempre nuestro amigo | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | A veces, en algunos días grises, cuando pierdo la esperanza, cuando no encuentro la paz; me pregunto si es verdad que existes, si realmente eres mi amigo, si lo eres, dónde estás. Es ese el momento cuando dudo, un momento de vacío y de fría oscuridad. Porque pienso que, si en verdad no existes, mi vida sería vana como un libro sin final. Pero una voz siento surgir dentro de mí que me devuelve toda mi fe, es la voz de Dios mi amigo. Y es esa voz que con dulzura me habla de paz, la que me dice que Dios será siempre nuestro ami---go. A veces me contás que estás perdido, que no encuentras el camino que te devuelva la fe. Me dices que Dios está muy lejos y no sabes acercarte, quieres que se acerque Él. Ahora que yo encontré de nuevo al Señor que me guía y que me enseña a amar, te invito a que intentes encontrarlo, verás que no está lejos y que te espera ya. Y tú también has de escuchar la dulce voz que te hablará llena de amor, es la voz de nuestro amigo. Y es esa voz que con dulzura te habla de paz, la que nos dice que Dios será siempre nuestro ami---go. | ||
| 17 | Transparencia | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Dame tu transparencia, ¡oh! fuente del ser, fuente de la vida. Dame tu transparencia, el deseo claro, tu estable armonía. No dejes que preocupen mi alma en exceso, las nubes que tienen que cruzar mi cielo. Dame ojos limpios, corazón más creyente y más bueno. Dame tu transparencia, ¡oh! fuente de todo, fuente de hermosura. Dame tu transparencia, creativas mis manos, mansas y seguras. Lava mi corazón del mal que lo enturbia, mi amor sea un arroyo de aguas profundas; dame alma de niño, transparente a la mirada tuya. Dame tu transparencia, ¡oh! fuente de amor, fuente de la gracia. Dame tu transparencia, recta la intención y fiel la palabra. Devuelve la inocencia que robó el pecado, la estable certeza de saberme amado, dame tu presencia, agua viva que limpia mi barro. | ||
| 18 | Volver a vos | P. Eduardo Meana | LM P. Meana | Volver a vos volver a ser, volver a respirar; Saberme sostenido por tu amor, volver a amar (2) Dejar atrás la confusión, el pozo sin salida. Volver a estar unido a Vos, volver a la alegría. Del barro antiguo hacia tu imagen, dejar soplar tu aliento. Recuperar mi nombre de hijo, estar vivo de nuevo Decirte que por sobre todo, Dios mío te deseo. Mi angustia desandar y anclar, en tu amor fiel y eterno. |